JUNTAS EN ACCIÓN PARTICIPA EN ENTREGA DE PROPUESTAS DE CONSEJO MUJER COVID-19 AL PRESIDENTE SEBASTIÁN PIÑERA

Organizaciones por los derechos de las mujeres de la sociedad civil convocadas por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género elaboraron propuestas sobre reactivación económica, políticas de cuidado y corresponsabilidad, violencia de género y derechos sexuales y reproductivos.

 

Este martes 29 de septiembre se realizó la ceremonia de entrega de las propuestas del Consejo Mujer Covid-19 al presidente Sebastián Piñera en el palacio de La Moneda.

El Consejo Mujer Covid-19 es una instancia convocada por el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género y compuesta por un grupo transversal de mujeres representantes de organizaciones de la sociedad civil, parlamentarias y autoridades, que sesionó por cerca de dos meses para arribar a propuestas sobre reactivación económica, políticas de cuidado y corresponsabilidad, violencia de género y derechos sexuales y reproductivos.

Juntas en Acción participó activamente en el grupo de Violencia de género y salud sexual y mental, proponiendo iniciativas en materia de prevención, protección y reparación a las víctimas de violencia de género.

Durante la ceremonia Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción, destacó la importancia de contar con una ley de Violencia Integral que garantice efectivamente el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia. “El actual proyecto de ley sobre el derecho a una vida libre de violencia que se tramita en la Comisión de Mujer del Senado es fundamental para la prevención y erradicación de la violencia de género. Necesitamos que cuente con un presupuesto acorde y nuevas atribuciones para instituciones del Estado para realmente garantizar la protección de las niñas y mujeres víctimas”, señaló Núñez.

En la instancia participaron también organizaciones como ComunidadMujer, Mujeres del Pacífico y el Centro de Estudios de la Mujer (organizaciones parte de Juntas en Acción), y otras como Fundación ChileMujeres, Corporación Miles y Hay Mujeres.

“En esta crisis, los puestos de trabajo que más se han destruido son aquellos que ocupan las mujeres y por eso es fundamental que las medidas de reactivación económica tengan enfoque de género. En ese sentido, el subsidio recientemente anunciado, de un 60% del salario mínimo en caso de las mujeres y con tope de $270 mil pesos, va en la dirección correcta y lo valoramos. Esta fue una de las propuestas del Grupo de Reactivación Económica pero no es suficiente sin impulsar al mismo tiempo otras medidas, porque no alcanza a cubrir el mayor costo de la contratación de mujeres. Por eso, resulta necesario el apoyo para la provisión de cuidados de niños/as, personas dependientes y adultos mayores, reconociendo la mayor dificultad de las mujeres para trabajar si no tienen cómo delegar esta labor en terceros”, explicó Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer.

En la misma línea, la directora ejecutiva de ComunidadMujer insistió al presidente impulsar otra de las propuestas presentadas para crear un subsidio al cuidado como parte de una reactivación con enfoque de género. “El cuidado y el trabajo son dos caras de una misma moneda. Es fundamental facilitar el retorno y la recontratación de las mujeres, pero también que las que dejaron de buscar trabajo vuelvan a hacerlo activamente mientras dure la pandemia con apoyo ya sea para cuidado domiciliario, cuidados comunitarios, guarderías municipales, reactivación del programa de 4 a 7 del Sernameg y, por supuesto, reimpulsar la aprobación del proyecto de sala cuna que hoy día significa causal de brecha salarial y un impuesto a la contratación de mujeres”. Otras medidas importantes que contempla el documento entregado al mandatario sería el apoyo a los jardines infantiles para que no quiebren, porque también son parte de la cadena de producción y la inversión en infraestructura de cuidado.

Mujeres del Pacífico, a través de su presidenta Fernanda Vicente, planteó la importancia de incorporar el enfoque de género en las medidas para una reactivación económica del país y, sobre todo, potenciar el emprendimiento femenino como un pilar para mejorar el bienestar social en su conjunto.

El siguiente paso será que esta agenda sea recogida por el gobierno y se traduzca en nuevas medidas concretas, más allá del anunciado subsidio al empleo. “Como ComunidadMujer esperamos que estas propuestas tengan acogida. Hay muchas en el documento que presentamos. La reactivación económica con mujeres es central si queremos recuperar esta década perdida para la autonomía económica de las mujeres”, señaló Sepúlveda.

“Se han abordado iniciativas en distintos planos, sin embargo, estas no se harán efectivas si el Estado no las recoge como propias, es decir, si los actores políticos, de manera transversal, las reconocen como parte de las demandas que debe asumir el país. Chile no superará la pandemia sin las mujeres y no cabe duda que no podrá reactivarse plenamente sin nosotras”, finalizó Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

DESCARGA LAS PROPUESTAS DEL CONSEJO MUJER COVID-19 AQUÍ.

JUNTAS EN ACCIÓN LANZA CAMPAÑA PARA FOMENTAR LA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES EN EL PLEBISCITO DE OCTUBRE

Además de realizar una campaña por redes sociales, dieron a conocer un video que detalla los principales logros en participación política de las mujeres en Chile y un documento con propuestas para seguir avanzando.

Juntas participamos se llama la campaña de Juntas en Acción, plataforma que reúne a más de veinte organizaciones de la sociedad civil por los derechos de las mujeres, para promover la participación cívica de las mujeres.

La campaña contendrá varias piezas gráficas, además de un video que muestra hitos históricos en la participación política de las mujeres en Chile, incluida la aprobación de la paridad en la Convención Constitucional, si gana esa alternativa en el plebiscito del 25 de octubre próximo.

Además, la plataforma también dio a conocer un documento llamado Mujeres y participación política en Chile: Avances, desafíos y propuestas, que ofrece un panorama de los avances de los últimos veinte años en materia de participación política de las mujeres en Chile y propone lo que deberían ser los próximos pasos en la materia.

Como puntos fundamentales, el documento propone plasmar con rango constitucional el principio de paridad de género para todos los órganos de representación, asegurando la participación de las mujeres en puestos de decisión política. Esto considera no sólo a las elecciones populares sino también a las designaciones del Poder Ejecutivo, Poder Judicial, las empresas públicas, entre otras.

Además, Juntas en Acción plantea “avanzar en los actuales proyectos de ley que garanticen la paridad en las elecciones municipales y regionales, considerando el bajo número de mujeres que existen en dichas instancias de poder hoy en día”. En los últimos 20 años el porcentaje de alcaldesas no ha variado, ubicándose entre un 12% y un 13%; mientras que en el caso de las concejalas el número aumentó de un 16% (2000) a un 24,6% (2016), sin embargo, el porcentaje sigue siendo bajo.

“En Juntas en Acción estamos convencidas de que más mujeres en la toma de decisiones se traduce en más democracia y una mejor política para Chile. Por eso seguiremos empujando los cambios dirigidos a que más mujeres participen políticamente en todos los niveles, entendiendo que la paridad debería ser la regla y no la excepción”, manifestó Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

Juntas en Acción, plataforma que cuenta con el apoyo de la Unión Europea, trabaja por la prevención, sanción y erradicación de toda forma de violencia hacia las niñas y mujeres, siguiendo las directrices de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Link al documento: http://bit.ly/MujeresyParticipacionPolitica

DECLARACIÓN: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LA ENCUESTA NACIONAL DE USO DEL TIEMPO (ENUT) 2020?

Diversas organizaciones por los derechos de las mujeres solicitan a las autoridades la entrega de información precisa sobre el estado de la ENUT 2020, asegurar su pronta ejecución a través de su incorporación en el presupuesto 2021 y elaborar un plan de trabajo para analizar y enfrentar las profundas desigualdades de género en el trabajo doméstico y de cuidados.

A la fecha, no se ha dado cuenta pública sobre la postergación de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) 2020, a cargo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la segunda a nivel país después de la realizada el 2015. Esta encuesta mide el tiempo utilizado en las actividades diarias de un grupo representativo de la sociedad en términos de horas y es, por lo tanto, crucial para analizar una de las desigualdades más estructurales que afectan a las mujeres: la marcada carga de trabajo doméstico y de cuidado realizados mayormente dentro del hogar. Sin datos de calidad y actualizados que reflejen la magnitud y la composición del trabajo no remunerado realizado, es imposible pensar en políticas públicas que permitan superar este peso injusto que recae sobre la mayoría de las mujeres del país.

Desde el Portal de Transparencia se ha recibido información poco clara. Por un lado, negaron responder a la solicitud de información respecto a la realización de la ENUT 2020, argumentando que no es parte de sus competencias; y por otro, dan a entender que se realizará en 2021, debido a las restricciones presupuestarias impuestas por la contingencia sanitaria. La incertidumbre frente a esta situación, y a la posibilidad de nuevas postergaciones, amerita poner las alertas en la discusión pública, solicitando claridad a las autoridades respectivas sobre el estado del proyecto de la ENUT 2020, en especial dentro del contexto de la pronta discusión sobre la Ley de Presupuestos 2021.

Si bien es entendible que, dada la crisis sanitaria, económica y social derivada del COVID-19, existan cambios en las prioridades presupuestarias, suspender esta encuesta va en contra de los compromisos adquiridos nacional e internacionalmente, de las demandas del movimiento feminista y del avance de políticas públicas efectivas que permitan cerrar las brechas de género que enfrentan las mujeres. Esto es especialmente preocupante en el contexto actual de la pandemia, donde las medidas de confinamiento y la precarización de los empleos han incrementado sustantivamente la carga de trabajo doméstico y de cuidados, como han indicado diversos estudios. Es necesario que tales resultados sean validados a nivel nacional y bajo la rigurosidad estadística del INE.

Particularmente en este momento, es primordial contar con datos que permitan analizar cómo los hogares están distribuyendo esta mayor carga de trabajo y cómo se relacionan con las obligaciones del trabajo remunerado, especialmente frente a la disminución drástica de la participación laboral de las mujeres. Es probable que las restricciones que han incrementado el trabajo en el hogar nos acompañen por bastante tiempo, generando cambios profundos en la organización de los hogares, la educación de niños, niñas y adolescentes, y el mercado laboral. Esto hace aún más relevante contar con datos de calidad que nos permitan estudiar estos cambios de forma seria y apoyar el diseño de políticas públicas eficaces en atender las necesidades de las mujeres del país y disminuir las desigualdades de género.

Por todo lo anterior, solicitamos al Ministerio de la Mujer y Equidad de Género y al Ministerio de Economía (a cargo del INE), la entrega de información precisa sobre el estado de la ENUT 2020, asegurar su pronta ejecución a través de su incorporación en el presupuesto 2021 y elaborar un plan de trabajo para analizar y enfrentar las profundas desigualdades de género en el trabajo doméstico y de cuidados. Esto debe ser entendido como parte de un compromiso del Estado con la situación de las mujeres, en particular, con la medición del uso de tiempo, la generación de políticas públicas de reducción y redistribución del trabajo doméstico y de cuidados, y su reconocimiento como parte vital del proceso de reproducción económica y social del país.

ADHIERE AQUÍ: bit.ly/enut2020

Organizaciones impulsoras:

  • Juntas en Acción
  • ComunidadMujer
  • Cooperativa de Economía Feminista Desbordada
  • Observatorio de Políticas Económicas – OPES
  • Observatorio de Género y Equidad
  • ABOFEM
  • Fundacion CulturaSalud / EME
  • Estudios Nueva Economía
  • Red de Investigadoras
  • Asociación Yo Cuido
  • Corporación Descentralizadas

 

MUJERES DEL PACÍFICO Y SERCOTEC INAUGURAN ACADEMIA PARA MUJERES EMPRENDEDORAS

Iniciativa dirigida por la Embajada de los Estados Unidos busca capacitar y apoyar el emprendimiento femenino y disminuir las brechas al acceso de oportunidades.

 

El martes 15 de septiembre se inauguró en Chile la segunda versión de la Academia para Mujeres Emprendedoras (AWE, según su sigla en inglés), una iniciativa destinada a capacitar y apoyar el emprendimiento femenino y disminuir las brechas al acceso de oportunidades. La iniciativa en Chile es dirigida por la Embajada de los Estados Unidos, en coordinación con Mujeres del Pacífico y el Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) del Ministerio de Economía.

El programa se replica en el país a través de Mujeres del Pacífico, por el éxito logrado durante la experiencia piloto del año pasado en Coquimbo y que ahora se ofrecerá a 120 emprendedoras de sectores vulnerables de Antofagasta, Rapa Nui y Temuco, así como a emprendedoras digitales de Santiago. También se capacitará a personal de Sercotec para que desarrolle la iniciativa en el futuro.

Las participantes asistirán a talleres virtuales y presenciales durante cinco meses, donde aprenderán sobre marketing, ventas, modelo y plan de negocios. Además, tendrán acceso a una red de contactos y de mentoras que las apoyarán tras completar el curso.

Al finalizar el programa AWE, cerca de diez alumnas destacadas recibirán fondos de Capital Semilla que utilizarán en el desarrollo de sus negocios.

Por su parte, los conocimientos impartidos a las emprendedoras de Santiago se enfocarán en el ámbito de los servicios de computación en la nube para PYMES, que cuenta con el patrocinio de Amazon Web Services, empresa que junto al gobierno estadounidense integra una asociación público-privada.

El fin de la Academia para Mujeres Emprendedoras es crear sociedades y economías más prósperas y estables. Por este motivo, utiliza la plataforma de capacitación en línea DreamBuilder, que cuenta con el financiamiento de la empresa minera estadounidense Freeport McMoRan. DreamBuilder es una herramienta desarrollada por la Escuela de Gestión de Negocios Internacionales Thunderbird, de la Universidad Estatal de Arizona.

Actualmente, se encuentran abiertas las pre- inscripciones a dicho programa, por lo que deben ingresar a www.Mujeresdelpacifico.org y registrarse si cumplen con los requisitos territoriales y de activación de la empresa (desde 3 meses hasta 3 años).

ESTUDIO DEL OBSERVATORIO DE GÉNERO Y EQUIDAD Y LA RED DE INVESTIGADORA REVELA EFECTOS DIFERENCIADOS DE COVID-19 EN MUJERES Y HOMBRES

Investigación muestra que hay una respuesta biológica distinta que hace que las mujeres tengan más posibilidades de recuperarse.

En el mundo, sin importar la geografía o la edad, los hombres muestran peores resultados que las mujeres ante el COVID 19, tanto en el desarrollo de la infección como en los fallecimientos. Los hombres tienen mayores probabilidades de ser hospitalizados con COVID-19 grave, y más probabilidades de morir a causa de éste. En tanto, las mujeres contraen el virus en las mismas proporciones que los hombres, pero con mayores probabilidades de recuperarse.

Esta brecha se explicaría por factores biológicos y por razones socio-culturales. En lo biológico, las mujeres tendrían una respuesta inmunológica más rápida y robusta que los hombres, causada por diferencias genéticas y hormonales.

“Las hormonas femeninas tendrían un efecto potenciador de la respuesta inmune cuando un virus ataca a las células. Mientras que la testosterona, la principal hormona masculina, sería mayoritariamente supresora. Las hormonas y un número superior de genes activos ligados al cromosoma X proporcionaría a las mujeres una mayor protección y capacidad de respuesta frente a esta y otras enfermedades, de acuerdo con la investigación científica” señala la socióloga Teresa Valdés, Coordinadora del Observatorio de Género y Equidad.

La bioquímica dra. Adriana Bastías, de la Asociación Red de Investigadoras agrega que “se ha observado, por ejemplo, que los hombres tienen una mayor concentración en sangre de la enzima ACE2 (angiotensin-converting 2), que es el receptor que permite la entrada de este coronavirus SARS-CoV-2 en las células humanas. Por lo tanto, a mayor número de receptores disponibles, más facilidades de que el coronavirus produzca una infección grave. Además, este receptor es altamente expresado en el corazón, testículos, riñones y pulmones”.

Por otra parte, existen enfermedades previas, comorbilidades preexistentes, como la hipertensión, enfermedades coronarias, patologías respiratorias como el EPOC y la diabetes, que afectan, estadísticamente, más a hombres que a mujeres. Se trata de enfermedades derivadas de mala alimentación, estilos de vida pocos saludables como el sedentarismo, el consumo de tabaco o alcohol, y la falta de acceso oportuno a la atención de salud, especialmente en sectores de pobreza.

Junto con la pobreza, en lo socio-cultural, la variable de género expone a hombres y mujeres de forma diferenciada al virus. En el contexto de la pandemia, una mayoría de mujeres ha asumido las tareas domésticas y de cuidado de niños, niñas, personas adultas mayores y dependientes mientras que los hombres, en su rol tradicional de proveedores, se mantienen trabajando, exponiéndose más al virus, como se aprecia en las zonas mineras o portuarias, y también en las comunas de la Región Metropolitana donde vive la gran masa de trabajadores.

De acuerdo con los datos liberados por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del MINSAL, los fallecimientos de hombres y mujeres a nivel nacional difieren considerablemente. A nivel país, entre el 16 de marzo y el 25 de junio fallecieron más hombres que mujeres (5.088 vs 3.847) por COVID 19. Entre los 20 y los 85 años, los fallecimientos de hombres superan en un 60% los de las mujeres, aunque las cifras muestran diferencias todavía más importantes a nivel regional y comunal. En menores de 19 años y mayores de 85 años fallecieron más mujeres que hombres.

Las muertes infantiles debido a la COVID-19 son extremadamente inhabituales y se dan en menos de 1% de los casos, según un estudio europeo. En Chile fallecieron en el período considerado, 34 menores de 20 años, 19 niñas y 15 niños, representando un 0,4% del total de fallecidos.

Género y pandemia: regiones y comunas

Las cifras entre hombres y mujeres fallecidas varían entre regiones y comunas. En las regiones Metropolitana, Tarapacá y Antofagasta la tasa de mortalidad por cien mil presenta la mayor brecha de género (RM: 95,3 vs 71,4; Tarapacá: 42,18 vs 20,44; Antofagasta: 46,66 vs 25,54). Son regiones que concentran, por una parte, la actividad minera, y por otra, la gran masa trabajadora. La menor brecha se presenta en Los Ríos (10,24 vs 9, 39), el Maule (16,91 vs 16,03) y la Araucanía (16,79 vs 15,91), regiones con alta ruralidad y pobreza.

No obstante, en los rangos de edad mayor, los números se invierten y las tasas de mortalidad en mujeres hasta duplican las tasas en hombres. Entre los 85 a 89 años, las mujeres representan la mayor tasa de mortalidad producto del Coronavirus 2019. Por ejemplo, en la región de Antofagasta las tasas son de 271,74 en mujeres y 177,15 en hombres, en la Araucanía, son de 276,39 en mujeres y 166,5 en hombres. Entre 90 y 99 años en la región Metropolitana, las tasas de mortalidad por cien mil son de 856,49 en mujeres y 486,05 en hombres; en Tarapacá, de 240,27 en mujeres y 98,04 en hombres; en la región del Maule, de 234,89 en mujeres y 122,25 en hombres; en la Araucanía, de 243,56 y más que duplica la de los hombres que es de 117,33.

Las brechas de género en las cifras de fallecimientos en las comunas confirman el impacto diferenciado de la pandemia en hombres y mujeres, que conjuga condicionantes biológicos con la división sexual del trabajo, los niveles socio-económicos y la pobreza, la ruralidad y la estructura productiva comunal y la concentración de población indígena.

Resulta necesario, entonces, que el Ministerio de Salud entregue y analice los datos desagregados por sexo y edad, de modo de adecuar la prevención de la pandemia, y los tratamientos a las condiciones específicas de mujeres y hombres, de distintas edades y en los distintos territorios.

Descargar estudio COVID 19: Efectos diferenciados para mujeres y hombres.

 

IV ENCUESTA DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES REVELA QUE DOS DE CADA CINCO MUJERES SEÑALAN HABER SIDO VÍCTIMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO A LO LARGO DE SU VIDA

La encuesta realizada por la Subsecretaría de Prevención del delito sumó, por primera vez, indicadores de violencia de género en adultas mayores y las consecuencias psicológicas que acarrea. Además, mostró una preocupante baja en las denuncias.

 

Esta semana se dio a conocer la IV Encuesta de Violencia contra la Mujer en el Ámbito de Violencia Intrafamiliar y en Otros Espacios (ENVIF-VCM), realizada por la Subsecretaría de Prevención del Delito.

Los resultados evidencian que la violencia de género es una problemática muy extendida: 41, 4% de mujeres entre 15 y 65 años dijeron haber sufrido algún tipo de violencia física, psicológica o sexual durante su vida, un aumento de tres puntos porcentuales respecto a la medición de 2017 (38,3%).

“Los datos son abrumadores porque corroboran que la violencia de género es parte de la vida de demasiadas mujeres, y que con el tiempo no ha disminuido. Han pasado tres décadas de diversas políticas, programas y servicios y numerosas reformas legales, pero la violencia sigue instalada en la vida de las mujeres y las niñas”, señala Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

María José Guerrero, presidenta del Observatorio contra el Acoso Chile (OCAC) concuerda: “Los resultados son tremendamente dolorosos. Las violencias de género, intrafamiliares, en los distintos espacios públicos son una realidad con la que vivimos niñas y mujeres, y también la población LGBTIQ+. La Radiografía del Acoso Sexual en Chile de OCAC y Juntas en Acción lanzada hace poco también daba cuenta de eso: cómo hay una vivencia constante en la vida de las niñas, mujeres y disidencias sexuales y de género en violencias y violencias sexuales”.

Baja en las denuncias

Uno de los datos más relevantes de la encuesta es la disminución de las denuncias. Si bien los índices de violencia subieron en prácticamente todas las regiones del país, las denuncias registraron una baja. Las denuncias por violencia psicológica bajaron de 22,8% el 2017 a 19% este año, al igual que la agresión física (de 36,5% a 29%) y sexual (23% a un 16,3%).

Para Camila Maturana, esto “debiera generar preocupación las tremendas barreras que las mujeres y las niñas enfrentan para poder denunciar y recibir apoyo y protección”. Tal como Juntas en Acción viene planteando desde el comienzo de la pandemia, es necesario asegurar la respuesta rápida del sistema a través de las policías; implementar la recepción de denuncias por medios telefónicos y electrónicos; aumentar capacidad de casas de acogida adaptadas a la pandemia; y asignar recursos presupuestarios especiales para abordar este problema durante la emergencia sanitaria.

Los motivos para no realizar las denuncias son, mayoritariamente, el miedo, la vergüenza y la subvaloración del episodio de violencia. “Lamentablemente, son muchas las mujeres que, viviendo una situación de violencia, la mantienen en silencio y no denuncian. Los motivos son diversos, pero se encuentran estrechamente relacionados: para las mujeres la denuncia las expone a nuevos riesgos: sienten miedo de denunciar porque pueden ser nuevamente agredidas, tanto ellas, como sus hijos y/o familiares; sienten vergüenza de denunciar pues saben que, muchas veces, no se les cree, no se les toma en serio o terminan siendo cuestionadas o responsabilizadas de la violencia; no creen que denunciar les sirva o ya han denunciado antes sin obtener una respuesta adecuada. Pero también preocupa que gran parte de las mujeres dejen de denunciar porque terminan minimizando la agresión sufrida o se mantienen en la relación violenta”, explica la abogada de Corporación Humanas.

Nuevos datos

En esta ocasión se midieron, por primera vez, la violencia en mujeres mayores de 66 años y las consecuencias psicológicas de la violencia de género.

Un 30,9% de las mujeres adultas mayores admitió haber sufrido violencia psicológica en su vida, un 16% violencia física y un 9,5% violencia sexual. Por otra parte, entre las principales consecuencias psicológicas de la violencia intrafamiliar se cuentan la angustia o miedo, problemas para dormir y problemas nerviosos.

Al respecto, Camila Maturana afirma que “la violencia no se reduce al episodio mismo, o a las lesiones directas causadas, las secuelas de la violencia son graves y normalmente permanecen en el tiempo, afectando su calidad de vida, impactando en diversas dimensiones y dificultando el desarrollo pleno de las mujeres y las niñas”.

En este sentido, es importante destacar que las consecuencias de la violencia no sólo son psicológicas, sino que tienen un impacto directo en las posibilidades de desarrollo personal, laboral y académico de las mujeres. La encuesta de OCAC y Juntas en Acción reveló que luego de sufrir acoso sexual 1 de cada 4 mujeres renunció a su empleo; 1 de cada 10 mujeres se retiró de su establecimiento educativo; y 1 de cada 4 mujeres ha abandonado y/o cerrado sus redes sociales, juegos, foros, etc., luego de sufrir ciberacoso sexual.

Acoso sexual callejero

Uno de los tipos de violencia que tuvo mayor aumento fue el acoso sexual callejero. La cantidad de mujeres que señaló haber sido víctima de una situación de violencia en el espacio público en algún momento de su vida aumentó de 25% a 46,9%.

La presidenta de OCAC explica que esto “responde a la problematización de estas violencias sexuales. El año pasado se aprobó y promulgó la ley contra el acoso sexual callejero (propiciada por nuestra organización), donde hubo un trabajo de visibilización de esta problemática, por lo que hay una mayor identificación de las víctimas de esta violencia. Esto no quiere decir que ocurra más, sino que se está reconociendo más, y eso es bastante positivo en los procesos de problematización, pero no es suficiente para erradicarlo”.

En ese sentido, Guerrero explicó que es necesario que la ley se aplique correctamente ya que hoy “tenemos policías que no están tomando las denuncias, que están revictimizando a las víctimas, que están preguntando cómo estaban vestidas, que les dicen que no era delito y que no podían tomar la denuncia”, precisa.

El rol del Estado

Tanto Camila Maturana como María José Guerrero coinciden en la importancia de contar con estos datos. “Resulta de la mayor relevancia que los organismos públicos realicen estudios periódicos que permitan conocer la prevalencia de la violencia contra las mujeres en sus diversas manifestaciones y en distintos ámbitos, y que las políticas públicas sean revisadas y corregidas a partir de la información que estos estudios arrojan”, explicó Maturana.

“Es importante que las autoridades tomen nota de que en Chile las mujeres y las niñas son una población de riesgo por el solo hecho de ser mujeres. El riesgo de sufrir delitos graves está presente a lo largo de todo su ciclo de vida y no se limita al ámbito familiar, pues también las mujeres son violentadas en el espacio público, en sus lugares de estudio cuando son niñas o adolescentes y luego de adultas en sus trabajos”, finaliza la abogada de Corporación Humanas.

Descarga la encuesta AQUÍ.

JUNTAS EN ACCIÓN PARTICIPA DEL CONSEJO MUJER COVID-19 CONVOCADO POR EL MINISTERIO DE LA MUJER

Plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres propuso medidas concretas para la prevención, protección y reparación a las víctimas de violencia de género.

Este lunes 7 de septiembre se realizó la última sesión del Consejo Mujer Covid-19, instancia convocada por el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género y compuesta por un grupo transversal de organizaciones de la sociedad civil por los derechos de las mujeres.

Las integrantes del Consejo Mujer Covid-19 elaboraron propuestas sobre reactivación económica, políticas de cuidado y corresponsabilidad, violencia de género y derechos sexuales y reproductivos.

Juntas en Acción participó activamente en el grupo de Violencia de género y salud sexual y mental, proponiendo iniciativas en materia de prevención, protección y reparación a las víctimas de violencia de género. “Pusimos énfasis en señalar la importancia de contar con una ley de Violencia Integral que disponga de un presupuesto permanente de la nación, así como también planteamos la necesidad de contar con políticas públicas que puedan acompañar y proteger a las mujeres que han sido víctimas de la violencia y tienen procesos judiciales en curso. El fono 1455 es el primer paso para la denuncia y la contención, pero el Estado debe ir más allá, se debe proteger la vida de las mujeres y asegurar su recuperación dado los efectos que esta situación provoca en cada mujer”, señaló Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

En el área de Reactivación económica se analizaron los temas de apoyo a la contratación y no desvinculación, apoyo al emprendimiento, impulso de capacitaciones y reconversión laboral, apoyo al cuidado para acceder a trabajos remunerados. ComunidadMujer, organización impulsora de Juntas en Acción, participó en esta instancia.

“El análisis de los datos de empleo nos demuestra que estamos frente a una crisis que ha afectado desproporcionadamente a las mujeres: el 88% de las que perdieron su trabajo hoy simplemente no está buscando, por la inexistencia de un sistema de cuidados. Se trata de una situación muy grave; pese a ello, las medidas anunciadas hasta ahora por el gobierno para la reactivación económica no consideran a las mujeres, dado que fomenta principalmente los empleos en sectores donde ellas no están, como la construcción. Es fundamental incorporar un enfoque de género en las políticas que apunten a la reactivación y es parte de lo que hemos promovido como ComunidadMujer y, junto a otras organizaciones, desde la Mesa de Reactivación Covid-19, impulsada por el Ministerio de la Mujer, en particular el subsidio al empleo femenino y el subsidio al cuidado”, explicó Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer.

En la instancia participaron también organizaciones como Mujeres del Pacífico y el Centro de Estudios de la Mujer, parte del Consejo Consultivo Estratégico de Juntas en Acción, y otras como Fundación ChileMujeres, Corporación Miles y Hay Mujeres.

El siguiente paso será que esta agenda con medidas concretas y con el apoyo de organizaciones transversales de la sociedad civil pueda ser recogida por el gobierno. “Se han abordado iniciativas en distintos planos, sin embargo, estas no se harán efectivas si el Estado no las recoge como propias, es decir, si los actores políticos, de manera transversal, las reconocen como parte de las demandas que debe asumir el país. Chile no superará la pandemia sin las mujeres y no cabe duda que no podrá reactivarse plenamente sin nosotras”, finalizó la coordinadora de Juntas en Acción.

MUJERES PROGRAMADORAS CREARON SOLUCIONES EL ÁREA DE SALUD, FINANZAS Y TELECOMUNICACIONES EN LATINOAMÉRICA

En el marco del evento “Hackeando la desigualdad”, organizado por Laboratoria Chile en conjunto con Juntas en Acción y everis, llevado a cabo entre el 17 y 22 de agosto, más de 100 egresadas y estudiantes de la organización a nivel regional crearon propuestas para los distintos rubros.

A medida que la tecnología sigue avanzando y facilitando procesos en los distintos sectores de la sociedad, contar con más personas capacitadas y experimentadas en la industria resulta clave y este ha sido, sin duda, un área que llama cada vez más la atención de las mujeres y un recurso importante para ayudar a cerrar las brechas de género que siguen existiendo en distintos rubros.

Es por eso que Laboratoria, organización de formación y posicionamiento de talento femenino tech de América Latina, en conjunto con Juntas en Acción, everis Chile y el apoyo de la Unión Europea, dieron fin a una semana de “Hackeando la Desigualdad”, una actividad que donde más de 100 egresadas de Laboratoria de Chile, Perú, México y Colombia, divididas en 25 equipos (squads), desarrollaron y entregaron diversas soluciones para mejorar el acceso de las mujeres en las industrias de salud, finanzas y telecomunicaciones.

La fase final del evento contó con un panel de conversación donde Inês Eusébio, socia de everis Chile, Soledad Ovando, subgerente de Banco Estado y Jessica González, directora de Juntas en Acción, destacaron las brechas de género aún existentes en distintos sectores del mundo laboral. Además, recalcaron la importancia de que toda industria cuente con el talento femenino, no sólo para fomentar igualdad de género, sino para tener una mayor diversidad, con nuevas ideas, mayor creatividad a los productos y servicios que empresas y otros rubros relacionados con la tecnología elaboran, permitiendo que éste (producto) sea apto para mujeres y hombres por igual.

“Este fin de semana no solo hackeamos la desigualdad, sino que rompimos muchísimos estereotipos de género. Cerca de 100 mujeres talentosas nos demostraron la importancia de contar con más talento femenino en los equipos de desarrollo. Las 25 soluciones que crearon en 24 horas de código nos afirman que la diversidad es crucial al momento de solucionar problemáticas sociales”, afirma Matías Hoyl, CEO de Laboratoria.

En tan sólo 24 horas, las expertas en formación o egresadas demostraron las habilidades de hacking y nuevas soluciones tecnológicas, permitiendo superar los desafíos interpuestos para los ámbitos de la salud, finanzas y telecomunicaciones, mejorando así las experiencias y preocupaciones que la mayoría de las mujeres padecen a diario.

“Esta Hackatón fue una tremenda demostración de que cuando las mujeres nos unimos logramos grandes cosas. Todas las soluciones tecnológicas que se presentaron estuvieron pensadas para mejorar la vida de las mujeres, para que emprendedoras tuvieran acceso igualitario a crédito y educación financiera, para que mujeres gestantes estuvieran informadas y acompañadas para evitar la violencia obstétrica; para que las niñas conozcan a mujeres trabajando en el área de las Ciencias y la Tecnología y se motiven a estudiar carreras relacionadas, disminuyendo esta brecha. Todas son grandes propuestas que esperamos que puedan seguir desarrollándose porque pueden hacer un cambio real”, manifestó Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

Entre las soluciones que entregaron las egresadas de la startup social, se encuentran – para el área de salud – plataformas que permitan a mujeres migrantes cuyos documentos están en proceso de validación agendar horas médicas, enfocado a los derechos maternales para evitar la violencia obstétrica, entre otras. Luego el enfoque de las soluciones en el ámbito de las finanzas estuvo puesto en educación financiera y acceso a prestaciones y servicios de instituciones bancarias para mujeres. Por último, en materia de telecomunicaciones, las soluciones entregadas estaban enfocadas en educación para niñas STEM y zonas y mapas de movilización de mujeres para la prevención del acoso sexual.

“Para everis Chile fue muy relevante ser parte de Hackeando la Desigualdad, donde se demostró el talento de 100 mujeres, quienes estuvieron contra el tiempo desarrollando sus habilidades en STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas). Es importante que existan este tipo de instancias en las que se acortan las brechas de género y que, al mismo tiempo, permitan a las compañías avanzar en ese mismo sentido”, enfatiza Inês Eusébio, socia everis Chile.

El evento, realizado de manera 100% virtual y abierto a todo público, contó con un jurado conformado por cinco representantes de las distintas entidades que participaron de los webinars y charlas desarrolladas entre el 17 y 22 de agosto. La actividad finalizó anunciando los dos equipos ganadores, quienes recibieron respectivamente un bono de USD $2.000 y curso de Microsoft Azure, entregado por Entel Ocean.

Visita el sitio web de la Hackatón aquí: https://talento.laboratoria.la/HLDCHILE2020