REIMPÚLSATE: MUJERES DEL PACÍFICO CON APOYO DE CORFO BECARÁ A 50 EMPRENDEDORAS PARA QUE PUEDAN REACTIVAR SU NEGOCIO

Este programa de formación teórico-práctica está especializado en la reconversión de modelos de negocios, procesos de digitalización, preparación para la bancarización y reactivación de ventas.

 

Desde la crisis del Covid 19 en el país, miles de micro y pequeñas empresas han visto mermada su fuente laboral y económica. En Latinoamérica, la CEPAL estimó que 2,7 millones de empresas formales cerrarían sus giros -de las cuales 2,6 millones serían microempresas- con una pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo, sin incluir las reducciones de empleos que realicen las empresas que seguirán operando.

En Chile, 4 de cada 10 microemprendimientos pertenecen a mujeres, de ahí la importancia de un apoyo diferenciado con enfoque de género. Para que la reactivación económica sea sostenible debe incorporar a la mujer en este proceso, evitando así la profundización de la pobreza femenina y el aumento de brechas de acceso.

En este contexto, surge el programa Reimpúlsate con apoyo de CORFO, que tiene como objetivo principal impulsar el re-diseño de los modelos de negocios de empresas lideradas por mujeres que han sido afectadas por la pandemia, con el fin de contribuir a la mejora y crecimiento de los emprendimientos, haciéndose cargo de las dificultades, brechas y barreras que enfrentan a la hora de emprender y crecer.

Se dará especial atención en las industrias más afectadas en las cuales están muy presentes las emprendedoras como lo son Turismo, Gastronomía, Retail y Servicios, pero no es excluyente a otras industrias.

Requisitos de postulación:

  • Ser una MIPE (Micro y pequeña empresa) formalizada con liderazgo femenino.
  • Haber sufrido reducción en sus ventas el año 2020.
  • No estar en otro programa de aceleración o incubación.
  • Estar radicada en Chile.

El primer llamado se encuentra abierto desde el día 22 de febrero hasta el 19 de marzo, se seleccionarán 25 emprendedoras quienes recibirán clases teóricas y prácticas con expertos, coaching grupal, acompañamiento y seguimiento permanente de un profesional. Además, de formar parte de una comunidad de emprendedoras permanente y en línea.

Para inscribirse solo deben ingresar a www.mujeresdelpacifico.org o en https://cutt.ly/Reimpulsate 

DÍA DE LA MUJER Y LA NIÑA EN LA CIENCIA: EL APORTE DE LAS CIENTÍFICAS CONTRA EL COVID-19

En un área cargada de estereotipos y desigualdades, las mujeres, tanto en Chile como en el extranjero, han realizado un trabajo fundamental en el área de las vacunas, contribución que en muchas ocasiones ha sido invisibilizada.

 

Este 11 de febrero conmemoramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Una fecha que, en estos tiempos de pandemia, convoca aún más a reflexionar sobre dónde y cómo están las mujeres en ciencia y, en especial, a conocer su labor en el desarrollo de vacunas.

A pesar de los avances, la ciencia sigue siendo un espacio de discriminación para las mujeres. Parte de estos obstáculos tienen su origen en el sexismo presente en la educación, que al asociar las carreras científicas a lo masculino, generan estereotipos y alejan a las niñas y jóvenes de esta área.

Ejemplo de esto es que la matrícula universitaria de mujeres en carreras científicas es menor al 30%, porcentaje que no ha variado en la última década. Tampoco cambia en el ámbito laboral, donde las mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y medicina, solo representan un 37% del total de la fuerza laboral.

En este sentido, la inclusión de las mujeres en las ciencias con un espacio seguro de trabajo es más vital que nunca, pues un desarrollo científico más diverso en miradas y amplio aportes puede marcar la diferencia.

“Siempre hablamos de que se necesitan más mujeres en ciencia, pero esto no es solo una cosa de números. Esto tiene que ver con generar las condiciones adecuadas y el entorno  seguro para que nosotras podamos desarrollar nuestra carrera académica”, señala Adriana Bastías, presidenta la Asociación Red de Investigadoras

Vacunas con sello de mujeres

Al hablar del aporte de las científicas en el desarrollo de las vacunas y, más específicamente, de aquellas para combatir el coronavirus, uno de los primeros nombres que aparecen es el de la bioquímica húngara Katalin Karikó.

Su testimonio tiene estrecha conexión con lo señalado por Adriana Bastías sobre los espacios seguros y las discriminaciones hacia las mujeres en la ciencia y la academia en general.

Ignorada durante los años 90, tuvieron que pasar décadas para que su labor fuera valorada. “Recibía una carta de rechazo tras otra de instituciones y compañías farmacéuticas cuando les pedía dinero para desarrollar esta idea”, explicó Karikó en entrevista con La Tercera.

Las investigaciones de Karikó sobre el ARN mensajero son la base de las vacunas realizadas por el laboratorio Moderna y también la desarrollada por la farmacéutica Pfizer y BioNTech, empresa de la inmunóloga Özlem Türeci y proyecto encabezado por la destacada microbióloga Kathrin Jansen.

Sarah Gilbert es otra de las científicas destacadas en la lucha contra el coronavirus. Esta vacunóloga británica, especializada en vacunas contra la influenza y los patógenos virales, es quien lideró el trabajo de la Universidad de Oxford, en alianza con la farmacéutica AstraZeneca.

Chilenas en ciencia

En el combate al coronavirus emerge el nombre de la bioquímica y doctora en microbiología Patricia Jorquera, quien llegó a Boston el 2019 para trabajar en la farmaceutica Seqirus. Allí trabajo con el virus y luego fue reclutada por Moderna, al inicio de la fase 3 de la investigación.

En Chile, las investigaciones de las vacunas están lideradas por mujeres. La doctora en Ciencias Biomédicas, Susan Bueno es la directora científica del proyecto Sinovac Chile, donde la infectologa pediátrica Katia Abarca es directora médica. 

Además, María Elena Santolaya de Pablo, pediatra infectóloga, lideró uno de los equipos de investigación de la vacuna de Oxford y AstraZeneca en Chile.

Respecto al trabajo en otras vacunas, destacan las doctoras Gisela Canedo, y las ya nombradas Katia Abarca y Susan Bueno, quienes fueron parte del equipo del doctor  Alexis Kalergis, en la creación de la primera vacuna en el mundo contra el virus sincicial respiratorio (VSR).

Desde la Universidad Católica también encontramos a las doctoras Catterina Ferreccio, quien ha trabajado con el virus del papiloma humano (VPH), y  Marcela Ferrés, quien con su equipo logro aislar en el laboratorio el virus causante de covid-19, en agosto del 2020.

Sobre el desarrollo de vacunas en Chile, Adriana Bastías recuerda que antes desde el Instituto de Salud Pública sí existía la capacidad de generar vacunas. “Actualmente solo hay un pequeño grupo que trabaja (…) estaba instalada la capacidad y se eliminó”, sostiene.

El camino que queda por recorrer

Adriana manifiesta que son muchas las discriminaciones que viven científicas chilenas. Las dificultades para compatibilizar el trabajo con la vida personal, para posicionarse en la academia y en la jerarquía de las universidades, son realidades sin importar el grado académico.

“El sistema de acreditación institucional debiese tener un enfoque de género de forma transversal (…) si lo tuviese podríamos ir aplanando, disminuyendo las brechas y equiparando el camino de una forma más orgánica”, acota Adriana.

La valoración del trabajo de todas estas científicas pasa también por cómo se divulga y llega a la sociedad, más en pandemia. En ese sentido, Adriana sostiene la importancia de campañas estatales para combatir las ideas de los grupos antivacunas.

“En este mundo lleno de noticias falsas (…) debimos haber generado espacios de educación que tienen que ver con el cuidado, con la importancia de la vacunación. La vacunación funciona”, sentencia Adriana Bastías.

 

LANZAMIENTO PROYECTO RECONECTADAS: “CONSTRUYENDO INTERNET COMUNITARIA Y CON LENTES DE GÉNERO”

El proyecto es uno de los ganadores del Fondo concursable Juntas enfrentamos la crisis Covid-19 de Juntas en Acción y cofinanciado por la Unión Europea.

El pasado viernes 15 de enero se realizó el conversatorio “Internet comunitaria con enfoque de género y feminista” junto con Las Pobladoras de Recoleta con motivo del lanzamiento del Proyecto Reconectadas en Recoleta.

Esta charla contó con la participación de Natalia Vinelli, Subdirectora de Proyectos Especiales de ENACOM en Argentina; Paula Yañez y Nataly Parra de Las Pobladoras de Recoleta; Jessica Matus y Patricia Peña, directoras de la Fundación Datos Protegidos. El espacio fue moderado por Paula Espinoza, Directora Fundación Saber Futuro.

En esta instancia se comentaron las implicancias de cómo la falta de conectividad ha impedido el desarrollo educativo y laboral de cientos de mujeres, esto con raíz en las brechas de género en entornos digitales que se profundizaron debido al Covid-19.

No por nada, “quienes han estado más excluidas de internet desde que llegó como un eje de desarrollo son las mujeres» situaba Patricia Peña, directora de Fundación Datos Protegidos y coordinadora del Proyecto Reconectadas.

Al respecto, en el marco de un trabajo reactivo, Paula Yañez integrante de Las Pobladoras de Recoleta explica: “Empezamos a generar distintas estrategias de ayuda para aplacar esta falta y ausencia total del Estado, sobre todo en las comunas más vulnerables”.

Natalia Vinelli, aportó con su experiencia desde el trabajo de desarrollo del país para combatir la brecha digital y de conectividad en barrios populares: «Se tomaron medidas de emergencia (repartición de tablets y tarjetas prepagas de internet). Como también, medidas de largo plazo, que tiene que ver con la actualización de la red federal de fibra óptica, desde donde se realiza una prestación básica universal para poder acceder a servicios de telefonía, televisión por cable y acceso a internet por un costo mucho menor”.

Proyecto Reconectadas es una iniciativa realizada con el apoyo de Juntas en Acción, plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres, y cofinanciada por la Unión Europea.

PUEDES REVIVIR ESTE DIÁLOGO AQUÍ:

COMISIÓN INTERAMERICANA DE MUJERES LANZA DOCUMENTO “LOS CUIDADOS COMO INVERSIÓN”

Organismo internacional puso a disposición documento que detalla las razones de por qué y cómo abordar los cuidados como una inversión a corto, mediano y largo plazo.

 

Una de las grandes consecuencias derivadas de la pandemia de Covid-19 ha sido la crisis de cuidados. Según una investigación de la consultora McKinsey, 1 de cada 4 mujeres en puestos de alto nivel está pensando en reducir sus responsabilidades laborales, tomar una licencia o dejar la fuerza laboral por completo. La razón principal: las responsabilidades de cuidado y la sobrecarga de trabajo del hogar no remunerado.

Según cálculos de ComunidadMujer, en Chile el 88% de las mujeres que salieron de la fuerza de trabajo en el último año (899 mil mujeres) simplemente no están buscando empleo, debido a la falta de un sistema de cuidados que les permita delegar esta función y salir a trabajar.

Implementar políticas públicas que se hagan cargo de esto no sólo beneficiaría a las mujeres, sino que a la economía. De tomarse medidas inmediatas para la igualdad de género en el empleo y mercado laboral se agregarían US$13 billones al PIB global de 2030, según el mismo estudio.

Es claro: con la activa e igualitaria participación de las mujeres, quienes representan la mitad de la población, en la vida económica y en trabajos formales, el crecimiento económico de los países es mayor. Por lo tanto, posicionar los cuidados como inversión social y como parte de la respuesta transversal y estructural de la crisis es una apuesta al crecimiento de las economías y a sociedades más igualitarias, inclusivas y prósperas.

La Comisión Interamericana de Mujeres (CIM/OEA), con la cooperación de la Unión Europea, a través de su programa EUROsociAL+, ha puesto a disposición el documento COVID-19 en la vida de las mujeres: Los cuidados como inversión, que detalla las razones de por qué y cómo abordar los cuidados como una inversión a corto, mediano y largo plazo. Te invitamos a leerlo a continuación.

DESCARGAR EL DOCUMENTO.

ORGANIZACIONES DE JUNTAS EN ACCIÓN ABOGAN POR EL RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DEL TRABAJO DOMÉSTICO

La Comisión de Mujer de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general el proyecto que da reconocimiento constitucional al trabajo doméstico y de cuidado.

 

Este lunes 11 de enero, la Comisión de Mujer y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la idea de legislar el proyecto de ley que modifica la Carta Fundamental para incluir, dentro de las garantías constitucionales, el reconocimiento al trabajo doméstico y a la labor consistente en el cuidado de personas.

El objetivo de la iniciativa es establecer una legislación que fije el marco para incorporar el trabajo doméstico y de cuidados como uno que genera riqueza nacional (22% del PIB según estudio de ComunidadMujer) y que, por lo tanto, debe ser cuantificado y considerado en la creación de programas y políticas públicas.

Para esto, el proyecto propone la creación de un nuevo inciso en la Constitución que establezca el reconocimiento de este trabajo como una actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social, por lo que se incorporará en la formulación y ejecución de las políticas públicas, sociales y en el presupuesto de la nación.

Juntas en Acción en el debate legislativo

Organizaciones de Juntas en Acción han seguido y participado del debate legislativo, abogando por la aprobación de esta iniciativa que significaría avanzar en el reconocimiento de este tipo de trabajo, realizado mayoritariamente por mujeres.

A continuación, compartimos extractos de las exposiciones de organizaciones parte de Juntas en Acción que expusieron ante la Comisión de Mujer y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados.

ComunidadMujer: “Las mujeres destinan al día 5,9 hrs. al trabajo doméstico no remunerado. Sumando las horas de trabajo remunerado y no remunerado, ellas destinan 11,5 hrs. diarias. ¿Qué consecuencias tiene?: Déficit de tiempo que no les permite tener derechos plenos, como educación, salud, al ocio y participación social y política, además de los derechos asociados al trabajo”, expuso Paula Poblete, directora de Estudios de la organización.

Además, Poblete explicó que “el reconocimiento constitucional de la importancia de este trabajo para la generación de riqueza y para el bienestar de la sociedad es un primer paso relevante para cautelar los derechos de las personas cuidadas, así como los de quienes cuidan, y muy principalmente para avanzar en igualdad de género”.

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Corporación Humanas: “A partir de 2020, la emergencia sanitaria derivada de la pandemia por Covid-19 devino en una suerte de exacerbación de los roles de género y en una crisis de cuidados de tal la magnitud –unido a otros problemas derivados de la discriminación estructural que afecta a mujeres y niñas–, que el debate sobre el reconocimiento y protección del trabajo doméstico y de cuidados y sobre los derechos de quienes cuidan y de quienes necesitan ser cuidados, se tornó urgente e ineludible”, expuso Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

La organización recalcó que apoya la moción por considerar que el tema de cuidados y las responsabilidades estatales y sociales al respecto son parte central del debate sobre una Nueva Constitución: “Se requiere avanzar en una política nacional de cuidados que cuantifique y otorgue valor a dichos trabajos, que proteja los derechos de quienes brindan cuidados y de quienes los necesitan, y que considere tanto su redistribución como la prestación de servicios, entendida como responsabilidad que recae en el conjunto de la sociedad y no solo de los hogares ni de las mujeres”.

Corporación Descentralizadas: la organización expuso su proyecto A Mirarse, que acompaña a cuidadoras de la región del Biobío. Las socias fundadoras Tammy Pustilnick y Joyce Olsen destacaron que, según la Primera Encuesta sobre Cuidadores Informales publicada por la agrupación Yo Cuido y la fundación Mamá Terapeuta, un 98% de las cuidadoras admitía una falta de empoderamiento y corresponsabilidad en el cuidado, un 68% un deterioro en su salud física mental, un 78% escasas posibilidades de trabajo y autonomía económica, y un 64% falta de redes de apoyo y contacto.

Centro de Estudios de la Mujer: la organización destacó que el cuidado es una dimensión fundamental para el desarrollo sustentable y la reproducción social. “El modelo chileno corresponde al de un modelo de cuidado privado, con apoyo o soporte público. Se sustenta en una dependencia sistemática de la familia y dentro de ella de las mujeres para la provisión de trabajo de cuidado y servicios, basada en los principios de subsidiaridad. Modelo que hoy está en crisis debido a factores demográficos, socio-culturales, e institucionales”, expusieron Virginia Guzmán, subdirectora de la organización, e Irma Arriagada, investigadora.

Además del reconocimiento constitucional del trabajo doméstico y de cuidados, la organización propone ampliar y coordinar la oferta estatal de servicios de cuidados, generar nuevos programas de conciliación y corresponsabilidad familia – trabajo y modificar el reparto del trabajo por sexo en los hogares.

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Observatorio de Género y Equidad: la organización planteó que el cuidado es uno de ejes fundamentales en los que se debe mover la discusión constitucional. “Desde una perspectiva feminista de la sociedad, el enfoque de los cuidados debe ser un principio rector de una nueva Constitución que allane el camino hacia nuevas formas de organizarnos y relacionarnos socialmente, y de generar normas de convivencia que visibilicen y valoren las relaciones de interdependencia social que hacen posible la vida, el bienestar, la solidaridad y la justicia”, expuso Tatiana Hernández, socióloga de la organización.

Además, Hernández manifestó que si bien no buscaba tomar la voz de las mujeres indígenas, era importante visibilizar que el proyecto no tiene una mirada intercultural del impacto de los cuidados y de la valorización vía reconocimiento que existe en las culturas de naciones anteriores en Chile. Es este sentido los cuidados deben considerar un carácter plurinacional.

Corporación de Mujeres Siglo XXI: la organización hizo hincapié en que vivimos en una sociedad que niega nuestra dependencia de otros, en circunstancias que las labores de cuidado son fundamental para el desarrollo de la vida. “Tenemos que preguntarnos quién sostiene la vida y cómo lo hace. Tenemos que cambiar el tipo de Estado a uno desde la economía del cuidado”, expuso Luisa De la Prida, vocera de la Corporación de Mujeres Siglo XXI de Osorno.

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Puedes ver la sesión con las presentaciones de las organizaciones AQUÍ.

RADIOGRAFÍA EMPRESAS IPG: 4 AÑOS DE AVANCE SOSTENIDO EN EL CIERRE DE BRECHAS DE GÉNERO

La Iniciativa Paridad de Género (IPG) es liderada por el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género y cuenta con ComunidadMujer en la Secretaría Ejecutiva.

 

La Iniciativa de Paridad de Género (IPG) Chile, es una alianza púbico-privada promovida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Foro Económico Mundial, que tiene como propósito reducir las brechas de género y aumentar la participación económica y el progreso de las mujeres en el mercado laboral en nuestro país.

La recepción de la IPG Chile en el mundo empresarial ha sido excepcional: con 180 empresas adheridas —públicas y privadas, sumamente diversas en rubros económicos y tamaños—. ¿Cómo han evolucionado sus indicadores de género durante su participación en la Iniciativa?

El estudio «IPG Chile. 4 años de avance sostenido en el cierre de las brechas de género» presenta los logros, avances y pendientes tras cuatro años de funcionamiento de la IPG Chile, bajo la Secretaría Ejecutiva de ComunidadMujer, en el período: 2016-2020.

Los resultandos son concluyentes: la IPG Chile es un efectivo acelerador del cierre de las brechas económicas de género en las empresas. En general, no hay sesgos de orientación económica y tamaño en los avances, las empresas IPG que se han comprometido con la Hoja de Ruta IPG Chile y han avanzado en ella, han progresado más rápido que sus pares nacionales hacia la igualdad de género en el desarrollo de trayectorias laborales.

Si quieres conocer más sobre el destacado avance de las 79 empresas IPG que participaron de este estudio, la evolución de sus indicadores de género y las políticas que están implementando las compañías que más han avanzado hacia la igualdad de género, revisa este informe.

DESCARGA AQUÍ INFORME IPG 4 años de avance sostenido en el cierre de brechas de género.

NUEVO INFORME MUNDIAL DE DESARROLLO HUMANO EVIDENCIA DESIGUALDAD DE GÉNERO EN CHILE

Chile mantiene el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en América Latina y el lugar 43 entre 189 países, lo que ubica al país en la categoría de desarrollo humano “muy alto”. Por otra parte, el país ocupa el puesto 62 a nivel global en el Índice de Desarrollo de Género.

 

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, lanzó este 15 de diciembre su 30° Informe Global de Desarrollo Humano 2020.  Esta edición, titulada “La próxima frontera: desarrollo humano y el Antropoceno”, se enfoca en la relación entre el desarrollo humano y sostenibilidad planetaria.

De acuerdo con el informe, el planeta está entrando en una nueva era geológica —el Antropoceno, o la era de los seres humanos— que se caracteriza por el estrés al que la acción humana está sometiendo a los sistemas naturales.  La edición 2020 de este reporte anual introduce por primera vez el Índice de Desarrollo Humano Ajustado a las Presiones Planetarias (IDHP), una variante experimental del Índice de Desarrollo Humano (IDH), que hace explícitas las presiones humanas sobre el planeta y es además una herramienta para guiar las transformaciones requeridas frente a la crisis de sostenibilidad.

El documento sostiene que “vivimos un momento sin precedentes en la historia del planeta, con señales de advertencia parpadeando en rojo. Pero tenemos la opción de utilizarlo para desbloquear las transformaciones sociales, económicas y ambientales necesarias para reequilibrar nuestros sistemas sociales y planetarios, de modo que los seres humanos y el planeta prosperen juntos.”

Esta generación cuenta hoy con una oportunidad única de optar por un cambio, para lo cual el informe propone y describe tres mecanismos:

  • Cambios en las normas y valores sociales: se debe expandir la agencia y empoderar a las personas a través del desarrollo humano, estableciendo nuevas normas que otorguen mayor peso al equilibrio planetario y la sostenibilidad. Ejemplos recientes son el enorme cambio en las normas sociales asociadas al uso del tabaco, o el aumento acelerado de las prácticas de reciclaje.
  • Cambios en los incentivos y regulaciones: los gobiernos pueden, mediante sus políticas, promover o disuadir acciones que ayuden a las personas a actuar en consecuencia con sus valores. Una enorme mayoría quiere proteger el medio ambiente, pero no todos pueden hacerlo, especialmente quienes tienen menos recursos y menos opciones entre las cuales elegir. Incentivos para que las personas usen combustibles menos contaminantes o hagan un uso más sostenible del agua y de los suelos son ejemplos de esto.
  • Nuevas soluciones basadas en la naturaleza: que busquen proteger, gestionar y restaurar de manera sostenible los ecosistemas, pueden crear un círculo virtuoso entre el desarrollo humano y la salud planetaria, proporcionando simultáneamente bienestar a las personas y beneficios de la biodiversidad. Algunos ejemplos son la reforestación, la captación de aguas lluvia, el uso sostenible de los suelos, entre otros.

Los datos sobre Chile

El informe establece que el Índice de Desarrollo Humano (IDH) para Chile en 2019 fue de 0,851, por lo que el país se mantiene en la categoría de países de desarrollo humano “muy alto”, en la que hay otras tres naciones latinoamericanas: Argentina, Uruguay y Costa Rica. En términos globales el país comparte con Croacia el lugar 43 de 189 países, misma posición que ocupaba en 2018. Los tres países de mayor desarrollo humano a nivel mundial son Noruega, Irlanda y Suiza.

El país está 16 puestos más arriba en el ranking de IDH que en el ranking de Ingreso Nacional Bruto, reflejando los buenos resultados del país en salud y educación, relativo a su nivel de ingreso.

Índice de Desarrollo de Género (IDG)

Como en versiones anteriores, el Informe de Desarrollo Humano 2020 incorpora medidas de desigualdad de género.  El IDG se define como la razón entre el IDH calculado para las mujeres y el IDH para los hombres (el valor unitario del IDG implica, por tanto, igualdad de desarrollo humano entre hombres y mujeres; valores menores que uno, implican menor IDH para las mujeres). De acuerdo con el informe, el IDH para las mujeres en Chile en 2019 fue de 0.828, mientras que para los hombres era 0.860, resultando en un IDG de 0.962.  Esto pone al país en el lugar 62 a nivel mundial, una mala posición, ya que el IDG de los países de muy alto IDH es de 0.979, mientras que en América Latina es de 0.978 (en Perú es de 0.951 y en Argentina de 0.988). La estimación para el año 2018 del “ingreso nacional bruto per cápita” (dólares PPP de 2011) para los hombres es de casi 29.000 dólares, mientras que para las mujeres es de 15.200 dólares. Es esta brecha la que explica el valor del índice, porque en todas las otras dimensiones del índice prácticamente no hay diferencias de género.

Índice de Desigualdades de Género (IDG)

Este segundo índice enfocado en el género refleja desigualdades entre hombres y mujeres en tres dimensiones: (a) Salud reproductiva, medida por mortalidad materna y la tasa de embarazo adolescente; (b) empoderamiento, medida por la proporción de mujeres en el Congreso y acceso a educación segundaria y superior, relativo a los hombres; y (c) actividad económica, medida por la tasa de participación laboral.

Chile tiene un IDG de 0.288, ubicándose en el lugar 62 de 162 países. Argentina se ubica en el lugar 77 y Perú en el 87.  En este ámbito, el país presenta estándares comparativamente altos en la región en temas de salud reproductiva y logro educacional, cifras similares a las de la región en participación laboral y está por debajo del promedio regional en el porcentaje de mujeres en el poder Legislativo.

Para obtener más información acerca del Informe sobre Desarrollo Humano 2020 y del análisis del PNUD sobre el nuevo Índice de Desarrollo Humano ajustado por presiones planetarias, por favor acceda a http://hdr.undp.org/

INSTITUTO DE LA MUJER PRESENTA INFORME QUE EVALÚA LA SITUACIÓN DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN DE LAS MUJERES EN CHILE

Informe revela que, si bien en términos generales hay políticas públicas en educación e igualdad de género, se observan vacíos al momento de hacer seguimiento a su implementación y posterior evaluación.

 

El miércoles 28 de octubre el Instituto de la Mujer junto a la Red de Educación Popular entre Mujeres de Latinoamérica y el Caribe (REPEM) presentaron el “Informe país Chile: situación educativa de las mujeres”, que evalúa la situación del ejercicio del derecho a la educación de las mujeres en el país.

La presentación estuvo a cargo de Gloria Leal, directora ejecutiva del Instituto de la Mujer, y Julia Aravena, profesional de la organización. Además, contó con las reflexiones de Mónica Novillo, coordinadora de REPEM; Camila Rojas, diputada y expresidenta de la Comisión permanente de educación de la Cámara de Diputadas y Diputados; y Karina Toledo, la integrante del Círculo de Profesoras Feministas Amanda Labarca.

“El informe global realizado por REPEM consolida los reportes de Bolivia, Colombia, Costa Rica, México, Uruguay, Perú y Chile y señala los logros y principales desafíos desde la perspectiva de las mujeres. En el caso de Chile elaboramos el reporte durante este año y considera un escenario político y social que incorpora dos hitos importantes en la historia de nuestro país: el Estallido social o Revuelta popular y la pandemia por COVID-19”, dijo la directora ejecutiva del Instituto, Gloria Leal.

El informe revela que, si bien en términos generales hay políticas públicas en educación e igualdad de género, “observamos vacíos al momento de hacer seguimiento a su implementación y posterior evaluación”. Así, por ejemplo, el estudio señala que en la campaña “Educación con equidad”, lanzada en enero del año 2019, “se plantea la educación como un elemento clave para garantizar que la sociedad entregue las mismas oportunidades tanto a mujeres como a hombres, pero no encontramos un plan de acción que se proyecte en el tiempo, que dé cuenta de la cobertura alcanzada, logros, replicabilidad, etc.”.

El documento también contiene una serie de recomendaciones tanto para el Estado de Chile como para las organizaciones de la sociedad civil para avanzar en el derecho a la educación de las mujeres. “El informe aborda procesos como la Nueva Educación Pública o ‘desmunicipalización’, el Programa 4 a 7 del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género; la Ley Aula Segura, entre otros. Además, entregar las recomendaciones para cada caso”, explicó Leal.

El estudio se realizó en el marco del trabajo que realiza REPEM como una contribución al seguimiento de las políticas de educación y género en articulación con los objetivos de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, aprobada por los países que integran Naciones Unidas.

Agenda 2030

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un llamado a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo. En 2015, los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron 17 objetivos, como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la cual se establece un plan para alcanzar los objetivos en 15 años.

El objetivo 4to apunta a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos. El 5to busca lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Desde REPEM se ha señalado la educación como un derecho humano, “debe ser gratuita, pública, inclusiva, laica, no sexista y asegurarse a lo largo de la vida. Constituye una condición indispensable para acelerar la consecución de los objetivos de la igualdad, el desarrollo sostenible, la paz y para garantizar la realización de otros derechos”.

En ese contexto “el Estado es el garante del derecho humano a la educación y, por lo tanto, la instancia rectora. La carencia de perspectivas diferenciales y de género en las políticas y programas estatales y gubernamentales en el campo de la educación en América Latina y el Caribe es una constante”, dice REPEM.

DESCARGA aquí el informe.

EL CUIDADO COMO CUARTO PILAR DE LA PROTECCIÓN SOCIAL: LAS PROPUESTAS DE COMUNIDADMUJER PARA UNA REACTIVACIÓN ECONÓMICA CON ENFOQUE DE GÉNERO

La organización de la sociedad civil experta en género presentó un documento que sitúa al cuidado como un agente reactivador de la economía y propone renovadas alternativas para ejercerlo, con base en la ampliación y fortalecimiento de un Sistema de Cuidados de la Infancia y una Reforma al artículo 203 del Código de Trabajo que garantice el derecho universal a la sala cuna.

 

La crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia por COVID-19 ha tenido enormes impactos, sobre todo en las mujeres. El cierre de las salas cunas, jardines infantiles y colegios, como medida de mitigación, ha expuesto las falencias de la organización social del cuidado de la infancia, llamada también “crisis del cuidado”, labor que es realizada en forma no remunerada, mayoritariamente por millones de mujeres que sostienen el bienestar económico y social del país.

En este contexto, ComunidadMujer presentó su último boletín “Alternativas de Cuidados para la Reactivación Económica tras la Emergencia Sanitaria COVID-19”, elaborado con el apoyo de BHP Foundation, en el que propone renovadas  alternativas de cuidado para alcanzar una reactivación socioeconómica con igualdad de género y avanzar hacia una protección social universal garantizada, con base en la ampliación y fortalecimiento de un Sistema de Cuidados de la Infancia y una Reforma al artículo 203 del Código de Trabajo que garantice el derecho universal a la sala cuna.

“Es fundamental que el cuidado se visualice como un cuarto pilar de la protección social, entendiendo que constituye una necesidad básica de las familias a lo largo de las distintas etapas del ciclo de vida de las personas, y que comencemos a hablar de un Sistema Nacional de Cuidado. La organización actual del cuidado no resiste más, y se ha traducido en una pérdida de empleo y autonomía grave para las mujeres“, plantea la directora ejecutiva de ComunidadMujer, Alejandra Sepúlveda Peñaranda.

Por cierto, según establece el documento, ellas eran el 42,6% de los ocupados/as y, sin embargo, han sido el 48,9% de quienes han perdido el empleo (INE). Pero no solo han perdido sus empleos en mayor proporción que los hombres. Aunque el número de horas destinadas al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado ha crecido para todos, la brecha permanece prácticamente intacta, con las mujeres destinando, en promedio, más del doble de tiempo que los hombres a estas tareas (PUC). Ello se ha traducido en que, según cálculos recientes de ComunidadMujer, el 88% de las mujeres que salieron de la fuerza de trabajo en el último año (899 mil mujeres) simplemente no están buscando empleo, debido a la falta de un sistema de cuidados que les permita delegar esta función y salir a trabajar.

“La emergencia sanitaria ofrece una oportunidad única, ya que permite que las madres que fueron afectadas económicamente por la pandemia encuentren en la gestión comunitaria del cuidado una alternativa laboral y, al mismo tiempo, una solución segura para el cuidado de sus hijas e hijos. Además, creando, ampliando o fortaleciendo la red de infraestructura y servicios de cuidado, se disminuye la carga de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado de las familias, pero especialmente de las mujeres”, asegura la directora de Estudios de ComunidadMujer, Paula Poblete Maureira.

Propuestas

En relación con el cuidado de niñas y niños menores de 14 años, ComunidadMujer identificó dos grandes ámbitos de acción:

  1. Construcción de un Sistema de Cuidados de la Infancia frente a la Emergencia Sanitaria COVID-19, que permita enfrentar la actual crisis sanitaria, social y económica y que cimente las bases de una nueva forma de organización del cuidado en el país, corresponsable y equitativa que requiere:
  1. Fortalecer las actuales políticas de cuidado: Bono compensatorio Sala Cuna, Ley de Crianza Protegida, Programa 4 a 7.
  2. Promover nuevos servicios de cuidados alternativos y velar por la sobrevivencia de los tradicionales: centros de cuidados comunitarios, guarderías municipales, establecimientos privados, establecimientos públicos y subvencionados.
  1. Reforma al artículo 203 del Código del Trabajo, sobre el acceso a la Sala Cuna, que:
  1. Garantice el acceso universal al cuidado institucionalizado para niñas y niños menores de 2 años.
  2. Establezca mecanismos de financiamiento efectivo, completo y suficiente del costo real del servicio de sala cuna.
  3. Asegure fondos permanentes para el mantenimiento y construcción de salas cunas y jardines infantiles públicos.
  4. Establezca un alto estándar de calidad educativa.

El análisis de ComunidadMujer concluye que, al entender el cuidado como un agente reactivador, se produce un círculo virtuoso al formar y educar a los niños y niñas, crear empleo para quienes cuidan y permitir que muchas trabajadoras mantengan o encuentren una fuente laboral. Los retornos de estas inversiones se dan en varios niveles, por un lado, en el capital humano de los niños y niñas, en la formalización del trabajo de quienes cuidan y en la renta familiar, sobre todo de los hogares monoparentales (ONU Mujeres y CEPAL, 2020). “Este círculo virtuoso es el que anima esta propuesta. No perdamos la oportunidad que esta crisis nos está ofreciendo de realizar la reorganización social y económica del cuidado, avanzando decididamente en la dirección correcta, por las actuales, pero también por las nuevas generaciones. Por un futuro sostenible”, indica la organización.

[DESCARGA] Boletín Alternativas de Cuidados para la Reactivación Económica tras la Emergencia Sanitaria COVID-19.

Webinar “El cuidado como reactivador de nuestra economía”

Para profundizar en torno a la importancia de una reactivación económica con enfoque de género, visibilizar políticas públicas que apunten en ese sentido, conocer, junto a sus protagonistas, experiencias desarrolladas en la actualidad y reflexionar en torno a las alternativas de cuidado propuestas por ComunidadMujer, se realizó un webinar llamado “El cuidado como reactivador de nuestra economía”, que contó con la participación de la senadora Carolina Goic; el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab; la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei; y el presidente ejecutivo de Espacio Público, Diego Pardow.

FONDO CONCURSABLE JUNTAS EN ACCIÓN: UNA OPORTUNIDAD PARA FORTALECER LAS ORGANIZACIONES DE MUJERES

Doce proyectos, de entre más de trescientos, se adjudicaron el Fondo Concursable “Juntas enfrentamos la crisis Covid-19”, iniciativa de la plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres Juntas en Acción con el apoyo de la Unión Europea.

Columna de Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

Publicada en El Naveghable.

 

Doce proyectos, de entre más de trescientos, se adjudicaron el Fondo Concursable Juntas enfrentamos la crisis Covid-19, iniciativa de la plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres Juntas en Acción con el apoyo de la Unión Europea.

Se trata de proyectos diversos, pero con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las mujeres. Entre las seleccionadas hay propuestas de fomento del fútbol femenino; de alfabetización digital para mujeres recoletanas; visibilización de problemáticas de mujeres de la diversidad sexual; apoyo a la población trans; programas de prevención de violencia de género y de atención a víctimas; cooperación entre lideresas indígenas de todo el país; entre otros.

Estamos muy felices de unir esfuerzos con organizaciones de mujeres de todo Chile y, de alguna forma, compartir la labor que ellas hacen. El trabajo que realiza la Red de Mujeres de Valdivia, generando articulación entre las organizaciones de la región; la acogida a mujeres y niñes víctimas de violencia de género que da la Corporación de Mujeres Siglo XXI de Osorno; el compromiso con la población trans de OTD Chile; la importancia del trabajo de la Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio para visibilizar la situación de las mujeres de la diversidad sexual; el impulso al deporte entre las niñas, adolescentes y jóvenes que realiza Corporación de Fomento de Fútbol Femenino (Coffuf) y la Red de Fútbol Femenino; etc. Sólo por nombrar algunas de las organizaciones con las que trabajaremos durante los próximos meses.

El Fondo Concursable Juntas enfrentamos la crisis Covid-19 irá en directo apoyo a las mujeres en momentos de crisis sanitaria. Muchos de los proyectos entregarán kits sanitarios o cajas de alimentos como una forma de ayuda inmediata para ellas, uno de los grupos más afectados por la crisis de salud y económica. Pero no sólo eso. Las propuestas ganadoras tienen un componente fundamental: el fortalecimiento de las organizaciones por los derechos de las mujeres.

En Juntas en Acción estamos convencidas que el trabajo articulado es esencial para avanzar en los derechos de las mujeres. Por eso para nosotras la implementación de este fondo concursable no se trata sólo de financiar estas iniciativas, sino de hacer un trabajo conjunto para mejorar la vida de las mujeres y las niñas de Chile y fortalecer a las organizaciones de todo el país que trabajan por sus derechos.

[CONOCE AQUÍ El detalle de los proyectos ganadores]