ESPECIAL 8M: CÓMO SE INSTAURÓ EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA

Marchas y huelgas para exigir mejoras laborales fueron el inicio de una fecha que en la actualidad repleta las calles de mujeres exigiendo la igualdad de derechos.

 

Si hablamos de la lucha por los derechos de las mujeres, la fecha que llega de inmediato a nuestras mentes es el 8 de marzo. Por eso, a días de una nueva conmemoración presentamos una breve historia para conocer sus inicios y su estrecha relación con el movimiento obrero.

Es frecuente que esta fecha sea asociada a la tragedia del incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York. Si bien, esta no ocurrió un 8 de marzo si no que un 25 del mismo mes (1911), es un ejemplo de las paupérrimas condiciones laborales que tenían muchas obreras.

Según consigna la Organización Internacional del Trabajo, en el incendio murieron 146 trabajadoras, en su mayoría migrantes. No pudieron escapar de las llamas ya que los dueños de la fábrica restringían los accesos durante la extensa jornada laboral para evitar protestas y desórdenes.

El sitio Memoria Chilena explica que son dos los hechos sucedidos en Nueva York que, al ocurrir en el mismo día, pero en distintos años, comenzaron a configurar a este día como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

El 8 de marzo de 1857 miles de trabajadoras de la industria textil marcharon por las calles de dicha ciudad para protestar por las malas condiciones laborales en las que trabajaban. Esta movilización dejó 120 personas muertas por la represión.

Ese mismo día, pero de 1908, 15.000 trabajadoras de grandes empresas textiles comenzaron una huelga que marcó la historia. Sus exigencias, bajo el lema “pan y rosas”, eran la mejora de sueldos, derecho a afiliarse a sindicatos y reducción de horas de trabajo, entre otras.

Más de 100 años de lucha

El 28 de febrero de 1909 se conmemora por primera vez el Día Internacional de la Mujer, declarado por el Partido Socialista de Estados Unidos, en recuerdo a la huelga de 1908.

Su internacionalización se cimentó en 1910, durante la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, en Copenhague (Dinamarca). Allí, la propuesta de la comunista alemana Clara Zetkin es aceptada y se establece el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Clara Zetkin.

Finalmente, el 1977 la Asamblea General de las Naciones Unidas formaliza oficialmente la fecha como el Día Internacional de la Mujer.

Si bien su sentido de reivindicación siempre ha sido defendido por el movimiento feminista y las organizaciones de mujeres, hace un par de décadas este día comenzó a ser reducido y despolitizado, terminando para muchas en la entrega de rosas al inicio de su jornada laboral.

Esto ha cambiado en los últimos años, gracias al resurgimiento del movimiento feminista en Chile, transformando al ahora llamado 8M en una fecha donde mujeres diversas llaman a una huelga feminista y salen a las calles a exigir el cumplimiento de sus derechos, su plena participación en la sociedad y una vida libre de violencia.

Ejemplo de esto fue la marcha del año pasado, donde tan sólo en Santiago se contabilizaron más de 2 millones de mujeres en las calles, según las cifras de la Coordinadora 8M.

Este 2021 sigamos haciendo historia.

MUJERES: LAS HERRAMIENTAS NECESARIAS PARA LA DEFENSA DE SU PARTICIPACIÓN POLÍTICA

La violencia de género es también una de las formas con que se ha intentado acallar el trabajo, incidencia y manifestaciones políticas de las mujeres.

En el contexto de las próximas votaciones que se desarrollarán en el país, se hace aún más importante el reforzar y asegurar la participación política de las mujeres, la que sigue encontrando obstáculos a pesar de poder votar, ser electas y partícipes de manifestaciones sociales.

Es vital analizar cuáles son esas trabas actuales en el país y cómo se puede trabajar para contrarrestarlas. En esa línea, “Estándares de protección de derechos humanos de las mujeres: Herramientas necesarias para la defensa de su participación política” entrega una importante guía.

Este documento fue desarrollado por la Comisión Interamericana de Mujeres y MESECVI, en conjunto con ONU Mujeres. Es una guía jurídica-práctica que reúne un compilado sistemático y analítico de 130 sentencias, decisiones y resoluciones de casos paradigmáticos.

Estas organizaciones señalan que, “la participación cada vez más amplia y activa de las mujeres en estos espacios ha generado una escalada de nuevos mecanismos de exclusión, de los cuales muchos apelan a la violencia de género para limitar a su mínima expresión las posibilidades de incidencia y de participación femenina”.

Su objetivo es que tanto la sociedad civil como la institucionalidad cuenten con herramientas para la aplicación transversal de los estándares de protección vigentes en el derecho internacional de los derechos humanos, relativos a casos de violencia contra las mujeres por razón de género.

Este material se estructura en dos partes: conceptos esenciales relativos a la violencia contra las mujeres por razón de género y las obligaciones de los Estados en relación con la prevención, sanción y erradicación de este tipo violencia.

Te invitamos a descargarlo y leerlo AQUÍ

 

CLAVES PARA ENTENDER LA PARIDAD DE GÉNERO EN LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE

¿Qué es la paridad y por qué es importante tener una constitución con perspectiva de género?, ¿es la paridad lo mismo que las cuotas? Aquí resolvemos las dudas junto a la politóloga Javiera Arce.

 

Durante la discusión por el proceso constituyente, uno de los hitos más importantes fue el logro de la paridad. El Acuerdo por la Paz social y la Nueva Constitución no contemplaba este principio y su instauración fue gracias al trabajo y presión de organizaciones de mujeres, parlamentarias y el movimiento feminista.

Ahora, Chile será el primer país en el mundo cuya constitución será redactada, en un rango de 45%-55% de representación, por mujeres.

Desde Juntas en Acción creemos que la paridad se debe establecer con rango constitucional para todos los órganos de representación y puestos de decisión política. Esto considerando no sólo a las elecciones populares sino también a las designaciones del Poder Judicial, los gabinetes, las empresas públicas, entre otras.

La inclusión de este principio es considerado uno de los grandes avances del proceso, por eso aquí te explicamos aquí explicamos cómo se concretará en la Convención Constituyente.

De izquierda a derecha: Javiera Arce, Julieta Suárez-Cao y Carolina Garrido de la Red de Politólogas; Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer; Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas, en el Congreso en discusión sobre paridad.

¿Cómo se constituyeron las listas?

Las listas inscritas debían, obligatoriamente, estar encabezadas por mujeres, para luego ir alternando entre hombre y mujer (lista cebra). Aquellas listas que no cumplieron con esta regla fueron sancionadas por el Servel con el rechazo de las candidaturas presentadas.

¿Cómo se repartirán los escaños de manera paritaria?

La convención estará compuesta por 155 constituyentes, repartidos en 28 distritos los que van entre los 3 y los 8 escaños. Entonces, considerando ese punto de partida:

  • En aquellos distritos pares la división entre hombres y mujeres será 50/50 y en los distritos impares el sexo que consiga mayor cantidad de escaños sólo podrá superar en 1 al otro. Por ejemplo, si hay 3 escaños a repartir, puede ser máximo 2 hombres o 2 mujeres.
  • De esta manera, se asegura un equilibrio, donde hombres y mujeres tendrán entre un 45% y 55% de representación.

¿Qué pasará si no se da ese equilibrio en porcentaje?

En ese caso se efectuará la corrección requerida, reemplazando al candidato o candidata del sexo sobrepresentado y menos votado, por la candidata o candidato del sexo subrepresentado del mismo partido político y/o lista.

LEE TAMBIÉN:

CÓMO SE LOGRÓ LA PARIDAD: LAS ORGANIZACIONES Y MUJERES QUE TRABAJARON POR UNA CONSTITUYENTE PARITARIA

Dudas, mitos y perspectiva de género

La politóloga Javiera Arce, integrante de la Red de Politólogas y una de las personas que trabajó activamente por conseguir la paridad, explica algunas de las dudas sobre este proceso y su importancia:

¿En qué se diferencia la paridad a una ley de cuotas?

La paridad a diferencia de la cuota, lo que hace es obligar a que existan igual número de candidaturas de hombres y mujeres e igual número o equilibrio de género en los cargos electos, en cambio una cuota te pone un porcentaje mínimo en las listas que debes cumplir.

¿Por qué el principio de paridad no es discriminatorio?

El principio de paridad tiene que ver con un tema de justicia no de discriminación. Las mujeres hemos sido privadas de gozar del espacio público y de la toma de decisiones. Por lo tanto ha habido una cultura de que los hombres han primado en las decisiones y no otros grupos históricamente excluidos.

¿Cuáles son los principales mitos que han surgido sobre la paridad?

El principal es que las mujeres “les regalan” el escaño y que no tienen capacidades para cumplir con lo que se les exige. Son “malas” per se. Pero eso es mentira. La literatura ha comprobado que cuando se incrementa el número de mujeres en la política, ésta se vuelve de mejor calidad, y los hombres mediocres salen.

Para indagar sobre este punto, Javiera recomienda el artículo “Gender Quotas and the Crisis of the Mediocre Man: Theory and Evidence from Sweden”, donde se demuestra que mientras los candidatos mediocres salen de la competencia, esto no afecta a las y los mejores.

Y finalmente, ¿de qué hablamos cuando manifestamos que queremos una Constitución con perspectiva de género?

A cómo podemos incorporar a toda la diversidad social y política de la sociedad chilena, partiendo por cómo se redacta la constitución, y cómo el Estado genera políticas públicas que permitan asegurar la igualdad material entre hombres y mujeres.

Javiera enfatiza en la importancia de tener instituciones distintas a las actuales, que reproducen patriarcado a través de la opresión y sus políticas públicas: “se debe incluir una democracia paritaria, de tal forma que en todos los cuerpos de decisión exista igual número de hombres y mujeres”, explica.

Añade, además, que es fundamental que la Carta Magna sea redactada con lenguaje inclusivo y que establezca un Estado Laico, educación laica y no sexista, acceso a la salud, resguardo de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y su reconocimiento cómo personas iguales que los hombres.

LEE MÁS: DOCUMENTO MUJERES Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN CHILE: AVANCES, DESAFÍOS Y PROPUESTAS, JUNTAS EN ACCIÓN.

OLGA BARRIOS, ACADÉMICA Y ACTIVISTA FEMINISTA: “SI NO HUBIÉSEMOS EXISTIDO TODAS LAS VIEJAS QUE SEGUIMOS LUCHANDO, NO TENDRÍAMOS AHORA LO QUE TENEMOS”

El trabajo territorial, la investigación y la incidencia política han sido el sello de la labor de Olga Barrios, la vicepresidenta de la Corporación Mujeres Siglo XXI, una de las organizaciones ganadoras del fondo concursable de Juntas en Acción.

 

“Yo tengo 85 años, por consecuencia, tengo una larga historia (…) Siempre fui feminista sin saberlo porque desde pequeña siempre estuve en lo que llamamos la cuestión social. Esa fue mi preocupación desde el colegio”. Así describe Olga Barrios Belanger sus inicios.

Desde el 2017 es la vicepresidenta de la Corporación Mujeres Siglo XXI, organización que presidió en sus primeros años y que fue una de las ganadoras del fondo concursable de Juntas en Acción.

Su trabajo, tanto académico como territorial, ha sido reconocido en variadas ocasiones, habiendo obtenido tres veces el Premio Elena Caffarena, del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam).

Es trabajadora social, profesión que fue elección lógica por su temprano involucramiento desde muy joven en el área. Siendo recién egresada, vivió durante un año en la Población José María Caro, guiada por la perspectiva de la teología de la liberación.

“Mi trabajo fundamentalmente era con las mujeres desde el movimiento social. Trabajé fuertemente por la recuperación de la democracia en Santiago, pero también desde el Partido Socialista y del Colegio de Asistentes Sociales”, comenta.

Feminismo desde el sur

A mediados de los noventa, Olga dejó Santiago y se radicó en Osorno. Ahí se hizo cargo de la carrera de Trabajo Social y de la dirección del programa Estudios de Género de la Universidad de Los Lagos.

“Había que reconocerse feminista porque ya lo era desde mucho antes y ahí comencé a estudiar el feminismo. Le dimos otro giro al programa de la mujer en la universidad que era una cuestión de entregar regalitos, la florcita y el chocolate… hasta llegar a este programa que lo constituimos académicas de distintas carreras”.

Incansable, Olga comenzó a estudiar sobre epistemología feminista y políticas públicas con perspectiva de género. Dentro de estas capacitaciones, ella destaca el curso de Postgrado en Dilemas sobre Justicia Social en el siglo XXI, con Nancy Fraser, y el doctorado en la Universidad de Granada.

“En la universidad naturalmente al reconocerse feminista yo era la vieja loca. En ese tiempo no era como ahora. Esa fue mi llegada al feminismo”, explica riendo.

Olga Barrios Belanger.

Desde lo colectivo y el territorio

El trabajo en la universidad significó para Olga una conexión con servicios públicos y con la sociedad civil. Dentro de esta creación de redes, ella destaca la formación de la agrupación “Todas juntas por Michelle”, para la primera candidatura de Michelle Bachelet.

“Ahí nos juntamos todas las mujeres políticas de todos los orígenes y también independientes, pero que querían a la primera mujer en Chile presidenta (…) y logramos que en Osorno se revirtiera la tendencia de que siempre había ganado la derecha”, explica.

Allí está también el origen de la Corporación Mujeres Siglo XXI, nacida en abril de 2006. Ésta surge enfocada en el empoderamiento, pero deriva al tratamiento de la violencia, considerando el contexto rural.

“Al trabajar con los derechos de las mujeres, nos dimos que el problema más potente que tenían las mujeres con las cuales trabajábamos era la violencia”, enfatiza.

En la misma línea, Olga llama además a mirar con cautela ese nuevo reconocimiento al feminismo desde sectores donde hasta hace poco no existía, más aún considerando cómo se ha tratado la violencia de género en pandemia.

“El apoyo desde la institucionalidad ha sido negativo (…)Tenemos que destacar y rescatar que hemos sido las mismas mujeres las que hemos respondido a las necesidades de las mujeres”, sentencia Olga.

Por años, Olga ha sido testigo de la fuerza que ha tomado el movimiento feminista, desde sus marchas por Osorno donde era acompañada solo por sus estudiantes, hasta hoy que las demandas son expresadas por miles y miles de mujeres.

“Me lo imaginaba e indudablemente ha sido una alegría muy grande, pero al mismo tiempo se lo digo yo a las chicas, no podemos olvidarnos de las historias. Esto no nació ni con la movilización del 11, ni la del 18 de octubre. Si no hubiésemos existido todas las viejas que seguimos luchando, no tendríamos ahora lo que tenemos”.

LEE MÁS sobre el proyecto ganador del Fondo Concursable de Juntas en Acción de la Corporación de Mujeres Siglo XXI:

Organizaciones al sur de Chile se reúnen para construir redes de cooperación entre mujeres afectadas por la pandemia del Covid 19

26 AÑOS DESDE LA CONFERENCIA DE LA MUJER DE BEIJING: HISTORIA, AVANCES Y DESAFÍOS

Con 12 compromisos que abarcan desde la economía hasta los conflictos armados, la Conferencia de Beijing sigue marcando la ruta del trabajo por los derechos de las mujeres.

 

En septiembre de 1995, la Organización de las Naciones Unidas desarrolló la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. La instancia congregó alrededor 17.000 participantes y 30.000 activistas que generaron los compromisos que hasta ahora marcan la lucha por la igualdad de género.

La llamada Conferencia de Beijing estuvo precedida por las realizadas en Ciudad de México (1975), Copenhague (1980) y Nairobi (1985) y su plataforma de acción fue ratificada unánimemente por 189 países, incluido Chile.

Este 2021, a 26 años de este hito, resulta importante conocer cómo Latinoamérica contribuyó a dicho trabajo, cuáles han sido algunos de los avances alcanzados y también aquellas deudas en el ámbito nacional, actualmente marcado por las movilizaciones sociales.

La investigación pionera

Esta parte del continente se preparó para Beijing durante la sexta Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer en el Desarrollo Económico y Social de América Latina y el Caribe, conocida como la Conferencia de Mar del Plata (1994). Allí fue fundamental la información proporcionada por la investigación “Mujeres Latinoamericanas en Cifras”, de la cual fue parte Teresa Valdés, destacada socióloga feminista y coordinadora del Observatorio Género y Equidad, organización parte de Juntas en Acción.

Fotografía Teresa Valdés (der) junto a Gina Vargas (izq.) cofundadora del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, en la Carpa de la Diversidad (carpa de América Latina y el Caribe). Beijing, 1995.

“Fue el primer diagnóstico comparado de cifras de hombres y mujeres de todos los países de América Latina. Prácticamente ninguno tenía un diagnóstico con el cual presentarse e ir a la conferencia de Beijing. Entonces para muchos países fue su informe oficial (…) Es la primera visión completa de la situación de las mujeres en comparación con los hombres y, sobre todo, con una idea que es muy importante, que es cómo los datos y los indicadores de género son un discurso político que está mostrando que no es sólo una idea de que hay discriminación, si no que ahí están los datos exactos”, enfatizó Valdés.

Aquel estudio, realizado por un grupo pequeño de investigadoras, con pocos recursos asignados y las dificultades propias de los países del continente durante los años noventa, llevó a hasta Beijing un panorama exhaustivo de la realidad de las mujeres latinoamericanas y lo plasmó en los compromisos de la conferencia.

Los avances y las deudas pendientes

Fueron doce los ámbitos en los que los países firmantes de Beijing 1995 pactaron a trabajar y generar políticas públicas: pobreza, educación y capacitación, violencia, salud, economía, conflictos armados, poder y toma de decisiones, mecanismos institucionales, derechos humanos, medios de comunicación, medio ambiente, y las niñas.

Según manifiesta ONU Mujeres, si bien las evaluaciones quinquenales han dado cuenta de avances, estos han sido extremadamente lentos. La violencia sigue presente en la esfera privada y pública y ningún país firmante puede sostener que ha alcanzado la igualdad de género.

Respecto a los avances desde Beijing 1995, Teresa Valdés manifiesta que uno de ellos fue la transversalización del género, traducida en la creación de oficinas, secretarías o ministerios de las mujeres, en países donde no existían aún.

“Se instaló la necesidad de tener políticas públicas transversales para incorporar género en el conjunto. También está la parte complementaria, que resulta cuando trabajas en el empoderamiento de las mujeres. Yo te diría que eso no fue tan impulsado porque la relación con las organizaciones de mujeres, con el movimiento de mujeres ha sido de idas y venidas. Nosotras hemos asumido un rol de control ciudadano y eso no siempre a las autoridades les gusta”.

Ligado a lo anterior, Valdés especifica que una de las fallas en el caso de Chile es el no establecer indicadores que sirvan para medir el impacto real de las políticas y leyes implementadas. “Chile puede mostrar muchos avances en términos de cambios legislativos y grandes programas, pero en la plataforma de acción no pone metas (…) en el fondo uno tiene que empezar a mirar cómo vamos avanzando respecto de lo que sería la igualdad y la no discriminación”, sostuvo.

Así, a 26 años de lo que ha sido descrito como el plan más progresista que jamás ha existido para promover los derechos de la mujer, la meta sigue lejana. Sin embargo, el trabajo del movimiento feminista y de mujeres sigue cumpliendo un rol fundamental e incansable de investigación, exigencia e incidencia para cumplimiento de los compromisos acordados.

LEE AQUÍ LA DECLARACIÓN Y PLATAFORMA DE ACCIÓN DE BEIJING:

ORGANIZACIONES POR LOS DERECHOS DE LAS MUJERES LANZAN LA BRÚJULA CONSTITUYENTE FEMINISTA

Corporación Humanas, Observatorio de Género y Equidad (OGE) y Centro de Estudios de la Mujer (CEM), organizaciones parte de Juntas en Acción, lanzaron documento con el objetivo de contribuir al debate público en el proceso constituyente.

 

Pensar una Constitución feminista requiere ir más allá de un pliego de demandas o de una enumeración de razones. Si bien, tanto demandas como razones son parte fundamental del entramado de una nueva Constitución que respete y garantice los derechos de las mujeres, es fundamental instalar una mirada que revele el carácter transformador que ofrece el feminismo como alternativa a modelos que están contra la vida digna en todo el mundo, nutriendo el debate, las actas, el texto y sus consecuentes expresiones prácticas con la vocación de generar condiciones para cambiar los cimientos del orden político, económico, social y cultural de género.

A partir de los comentarios de diversas actorías sociales, Corporación Humanas, Observatorio de Género y Equidad, y el Centro de Estudios de la Mujer elaboraron una “Brújula” orientadora, para contribuir a los debates de organizaciones de mujeres, feministas y del mundo social en general en este proceso de elaboración preconstituyente.

“Desde una perspectiva feminista, debemos poder ofrecer un proyecto de sociedad que amplíe y modifique los marcos racializados, patriarcales y neoliberales preestablecidos, caracterizados por precarizar la vida de las personas, especialmente de las mujeres, limitando su autonomía económica, política y cultural, considerándolas como sujetas de menor respeto y valor, subordinándolas y excluyéndolas”, sostienen las organizaciones.

La Brújula Constituyente Feminista considera tres enfoques nucleares para avanzar sustantivamente hacia la igualdad y autonomía de género en la nueva Constitución, que son relevantes en este proceso constituyente:  i) Los cuidados como principio rector de la organización social: ii) Una democracia paritaria, inclusiva y deliberativa como norte del nuevo sistema político; y iii) La reivindicación de lo común como condición del desarrollo pleno de las personas.

Corporación Humanas, el Observatorio de Género y Equidad y, el Centro de Estudios de la Mujer, plantean la necesidad de proponer un nuevo paradigma que, por un lado, debilite las fronteras público-privado y, por otro, desmonte el control del poder patriarcal sobre lo privado y lo público, con el objetivo de desarrollar nuevas formas de producción y reproducción de la vida, superando la fragmentación social, el individualismo de una meritocracia fallida y la métrica mercantil de las relaciones sociales, rescatando el carácter relacional e interdependiente de la vida social.

DESCARGAR BRÚJULA CONSTITUYENTE FEMINISTA:

COLUMNA: LA PARIDAD LLEGÓ PARA QUEDARSE

Columna publicada originalmente en El Naveghable.

En marzo de este año, después de meses de intensas reuniones y gestiones de muchas mujeres y organizaciones, finalmente el Senado aprobó la propuesta que abría la puerta a la paridad de género en el órgano constituyente.

El plebiscito del 25 de octubre lo hizo realidad al aprobar la opción de Convención Constitucional, asegurando que quienes redactarán la nueva Constitución de Chile serán mujeres y hombres, en igual número. Con esto, por primera vez en nuestro país y el mundo entero, una Constitución será escrita de forma paritaria.

Es, sin duda, un hito histórico que, sin embargo, no es un punto de llegada, sino de partida. Hay todavía muchos ámbitos políticos, económicos y sociales, donde la representación de las mujeres sigue siendo tremendamente baja: sólo un 12% de los municipios está dirigido por una mujer y las concejalas son sólo el 26%.

Hoy, el Senado ha retomado la discusión del proyecto de ley que establece una cuota de género en las elecciones de gobernadores regionales y municipales, ingresado el 2017. En él se plantea la inclusión de una regla de participación política equilibrada en las listas de candidaturas a los cargos de consejeros/as regionales y concejales/as municipales (60%-40%) de carácter transitorio (próximas 4 elecciones), financiamiento público especial a las candidatas a alcaldesas, gobernadoras regionales, consejeras regionales y concejalas en dichas elecciones y la denominación inclusiva de diversos cargos públicos.

Si bien se trata de un avance, es necesario ir más lejos. Las leyes de cuotas fueron pensadas como un paso intermedio hacia el verdadero objetivo que buscamos: la paridad. Las mujeres somos la mitad de la población y debemos participar de forma paritaria en todos los espacios: cargos de representación popular, Poder Judicial y Ejecutivo, directorios de empresas, etc.

Es por eso que, junto a muchas organizaciones por los derechos de las mujeres y académicas, realizamos una propuesta a las autoridades para que se incorporen medidas que garanticen la integración paritaria de los cargos de consejeros y consejeras regionales y de concejales y concejalas municipales. Estamos convencidas que la paridad es un derecho y que llegó para quedarse.

COMUNIDADMUJER Y RADIO COOPERATIVA PRESENTAN NUEVO PODCAST “JUGADAS: CONVERSACIONES PARA UN DESTINO COMÚN”

JUGADAS reúne en 12 capítulos a más de 30 mujeres destacadas de diversas áreas del quehacer nacional, en un espacio de diálogo, de puentes y debate reflexivo para acompañar el proceso histórico que vive Chile y en el que las mujeres tienen tanto que decir.

 

En tiempos donde el diálogo y las propuestas son fundamentales para la construcción de un futuro en un clima reflexivo y de diálogo, ComunidadMujer y Radio Cooperativa presentan el podcast “JUGADAS: Conversaciones para un destino común”, un espacio de diálogo, de puentes y debate reflexivo para acompañar el proceso histórico que vive Chile y en el que las mujeres tienen tanto que decir.

En los 12 capítulos de su primera temporada, JUGADAS reúne a más de 30 destacadas mujeres expertas en diversas áreas del quehacer nacional -entre ellas Mónica González, Ximena Chong, Maisa Rojas, Izkia Siches, Adriana Valdés, María José Cumplido, Mercedes Ducci, Alejandra Sepúlveda, Miriam Henríquez, Esperanza Cueto, Alejandra Mustakis, Elena Serrano, Verónica Figueroa Huencho, Marcela Ríos- las que entregarán su visión respecto de feminismo, nueva constitución, pueblos originarios, desigualdad, cambio climático, medios de comunicación, cultura, mujeres y pandemia, entre otros.

“Escucharnos y poder construir una visión de futuro es el desafío que tenemos las y los chilenos hoy y las voces de las mujeres, su perspectiva, su experiencia, sus ideas y su visión son más necesarias que nunca. Esta es una importantísima conversación país; queremos traer la perspectiva de las mujeres, su experiencia, sus ideas y su visión de futuro. Una buena conversación nos involucra y nos hace ver posibilidades”, planteó Mercedes Ducci Budge, presidenta de ComunidadMujer.

PRIMER CAPÍTULO: Nueva Constitución: una oportunidad para la igualdad de género

Cómo avanzar hacia una democracia representativa y consagrar los derechos de las mujeres es parte de la conversación que protagoniza Alejandra Sepúlveda Peñaranda, directora ejecutiva de ComunidadMujer; Miriam Henríquez, Decana de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado; y Claudia Heiss, jefa de la carrera de Ciencia Política del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile. En este capítulo escuchamos tres propuestas para una Constitución que permita que en Chile hombres y mujeres tengamos los mismos derechos.

SEGUNDO CAPÍTULO: Derecho humano a la cultura y la modernización de las instituciones culturales

La escritora y académica Cecilia García Huidobro, la directora y cineasta María Elena Wood, y Adriana Valdés, directora de la Academia Chilena de la Lengua, conversan sobre la urgencia de rescatar el valor de la cultura en el desarrollo del país. A través de modelo de una orquesta, las tres plantean sus propuestas para la discusión de un nuevo Chile. Con una analogía musical, este capítulo aborda la transversalidad de la cultura, el derecho humano a estar expuesto a ella y la falta de modernización de las instituciones encargadas de visibilizarla.

INSTITUTO DE LA MUJER LLAMA A INCORPORAR LAS VOCES DE LAS MUJERES EN EL PROCESO CONSTITUYENTE

A través de la campaña “Nuestras voces para la Nueva Constitución”, realizada en el marco de Juntas en Acción, quieren relevar las opiniones de las mujeres frente al proceso constituyente.

 

Conocer y difundir las opiniones de mujeres diversas frente al Proceso Constituyente y a una Nueva Constitución es el objetivo de la iniciativa “Nuestras voces para la Nueva Constitución”, que impulsa el Instituto de la Mujer en conjunto con Juntas en Acción, plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres, con el financiamiento de la Unión Europea.

Once mujeres de diferentes ciudades de Chile y diversos contextos, responden a la pregunta: ¿Por qué la Nueva Constitución debe tener la voz de las mujeres? Las opiniones se difundirán en las redes sociales del Instituto.

Gloria Leal, directora de la organización, dice que esta iniciativa pretende visibilizar las opiniones de las mujeres, “que promueven opinión, generan propuestas y aportan desde sus propias experiencias, historias y territorios, desde sus saberes colectivos. La participación social y política de las mujeres sigue siendo una lucha constante, se necesita que estén en la primera línea de todos los procesos democráticos de nuestro país, y sobre todo estar expresadas en la Nueva Constitución para Chile”.

“Creemos que esta campaña es un aporte para pensar la participación política en el proceso constituyente que Chile ha abierto. Desde Juntas en Acción vamos a trabajar activamente para que este proceso constitucional sea escrito con nosotras con el firme propósito de avanzar en los derechos de las mujeres y niñas”, señaló Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

Una de las voces de este proyecto corresponde a la presidenta de la Unión Comunal de Antofagasta, Olga Mora, quien considera que la Constitución “debe acortar la brecha de inequidad de género y tener más mujeres en la política y en puestos de poder para hacer de Chile un país más justo y equitativo”.

En ese sentido, otra voz es la abogada Claudia Sarmiento, quien señala que para poder sentir como propio el texto final de una Nueva Constitución debe haber participación de quienes son la mitad de la población. “Sin nosotras, no habrá un proceso democrático y mucho menos justo”, dice Sarmiento.

En esta iniciativa participan: Margarita Ibarra, Ibera Caniuman, Paulina Villarroel, Ximena Carrera, Camila de la Maza, Cecilia Riquelme, Olga Mora, María de la Luz Trautmann, Claudia Pascual, Bárbara Eytel y Claudia Sarmiento.

Diálogos en Pudahuel

Sumado a la campaña en redes sociales, se realizó en los meses de septiembre y octubre conversatorios en que participaron más de ochenta mujeres de organizaciones sociales y de la Red de Mujeres de la comuna de Pudahuel, en conjunto con el Programa Mujeres y Equidad de la Ilustre Municipalidad de Pudahuel.

Denominados “Dialogar entre nosotras la importancia de la participación en la Nueva Constitución”, esas instancias permitieron dialogar e incentivar la participación de las mujeres en el Proceso Constituyente, para considerarse como protagonistas de este proceso histórico.

JUNTAS EN ACCIÓN PARTICIPA EN PROGRAMA EMPODERADAS DEL BIOBÍO Y LLAMA A LAS MUJERES A PARTICIPAR DEL PLEBISCITO

Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción, estuvo junto a Constanza Schönhaut, abogada de Corporación Humanas.

 

“Tenemos un modelo patriarcal donde la representación política ha residido en los hombres. Nosotras no estamos pidiendo permiso, queremos ser representadas por lo que somos: más de la mitad de la población”, dijo Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción este miércoles 21 de octubre en el programa Empoderadas, plataforma de comunicación de equidad de género que tiene por objetivo visibilizar la participación de las mujeres y espacios de igualdad en diversos ámbitos.

En el programa también participó Constanza Schönhaut, abogada de Corporación Humanas, quien afirmó que “mientras más participan las mujeres, no sólo se ven mejor representadas sus demandas, sino que fortalece y profundiza la democracia”.

Schönhaut hizo un llamado a revisar y descargar el Kit Constituyente, creado por Corporación Humanas y el Observatorio de Género y Equidad, con el objetivo de fortalecer el ejercicio ciudadano de las mujeres en todo el territorio.

Finalmente, la coordinadora de Juntas en Acción realizó un llamado a las mujeres a participar de este proceso constituyente: “Lo más importante es invitarlas a todas a que vayan a votar este domingo 25. Lo segundo es que desde el lunes 26 tenemos que organizarnos, desde las mujeres del Biobío y las de todo Chile, porque necesitamos participar activamente en este proceso”.

REVISA EL PROGRAMA AQUÍ: