SER POLÍTICA EN TWITTER: VIOLENCIA POLÍTICA DE GÉNERO EN REDES SOCIALES A CANDIDATAS CONSTITUYENTES

Estudio evidencia la violencia digital en plataformas sociales que viven las mujeres políticas.

 

El estudio Ser política en Twitter: violencia política de género en redes sociales a candidatas constituyentes fue realizado por Corporación Humanas en colaboración con Interpreta, en el marco de Juntas en Acción con el apoyo de la Unión Europea en Chile. Se analizaron las cuentas de Twitter de 428 candidatas a la Convención en 13 distritos del país y los escaños reservados para pueblos indígenas. El objetivo fue identificar y categorizar manifestaciones de violencia política dirigidas hacia mujeres y disidencias sexuales que fueron candidatas en el período que comprende entre el 11 de enero (inscripción de candidaturas) y el 13 de mayo de 2021 (cierre de campaña).

La investigación se orientó a visibilizar la violencia de género que se ejerce y difunde en redes sociales, particularmente aquella que enfrentan las mujeres y disidencias, pues dicha violencia contribuye a menoscabar el goce o ejercicio de sus derechos políticos, desincentivando la participación política de las mujeres en general.

El realizó un análisis interseccional para dar cuenta de las diferentes formas de violencia que enfrentan mujeres y disidencias por su edad, origen étnico o racial, conocimientos, experiencia política, entre otros. En esa línea, los resultados tienen como objetivo problematizar la violencia política de género e incidir en el debate público para que se tomen acciones de prevención y erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Resultados del estudio

El estudio clasificó las diferentes manifestaciones de violencia en dos grandes categorías: expresiones discriminatorias y desprestigio. A partir de la definición de cada una de sus dimensiones, se seleccionaron palabras claves cuyo significado coincidiera con la descripción. A partir de dicha clasificación se observó el tipo de interacción que se generaba en torno a candidatas feministas y/o disidencias sexuales.

Por una parte, se analizaron las menciones a 63 candidatas feministas, identificando que en 6.246 se evidenciaba algún tipo de violencia explícita. De este total, 69% son expresiones discriminatorias y el 31% es desprestigio. 

Como era esperable, las alusiones a roles y mandatos de género suben en este grupo y llegan al 8% de menciones. El principal insulto es loca o histérica, apelando a la falta de sumisión y obediencia que tienen éstas respecto a la construcción social de “la buena mujer”.

Del total de 18 candidatas que se auto identifican como disidencias sexuales de manera pública, se registraron 1.022 menciones violentas. En estas candidaturas se observaron también ofensas centradas en roles y mandatos de género que llegan al 10%, debido principalmente a insultos que tienen que ver con su orientación sexual o identidad de género.

Respecto a candidatas jóvenes y mayores, el menosprecio de capacidades es la expresión discriminatoria más prevalente (47%) y se centra en la falta de experiencia, trayectoria y conocimientos. En el caso de las candidatas que se desempeñan como académicas, se seleccionó a 5 que registraron 307 menciones violentas, aludiendo principalmente al menosprecio de capacidades y burlas que ponían en duda sus conocimientos disciplinarios.

En el caso de las mujeres indígenas y afrodescendientes las expresiones racistas son mayoritarias y aluden a prejuicios que estigmatizan a los pueblos indígenas y les asignan características negativas generalizadas, en particular al pueblo mapuche con acusaciones de terrorismo.

¿Quiénes enfrentan con violencia a las candidatas?

El resultado indica que, con independencia del partido político de la candidata, se trata generalmente de hombres (70%), identificados políticamente con la derecha en su mayoría.

Mariela Infante, socióloga de Corporación Humanas, advierte que “las amenazas, violencia y hostigamientos que recientemente ha denunciado la presidenta Elisa Loncon y otras constituyentes debe alertarnos para generar estrategias ‘hacia afuera’ de la Convención que visibilicen la violencia política de género y eviten su reproducción en redes sociales y otros espacios. En esta línea se enfoca la campaña ‘Dale unfollow a la violencia política de género’, de manera de dejar de normalizar y reproducir estas agresiones cuyo fin es deslegitimar a través de estereotipos de género a las mujeres, negando su pertenencia y competencia en la esfera política.

De la misma forma, es imprescindible establecer medidas “hacia adentro” de la Convención a través de la aprobación de un protocolo para prevenir y sancionar la violencia de género durante el funcionamiento y la suscripción del compromiso impulsado por la Articulación Territorial Feminista Elena Caffarena que invita a todas y todos los constituyentes a sumarse al desafío común de generar espacios libres de violencia de género, concluye la investigadora.

“Internet es un espacio hostil para las niñas y mujeres y este estudio entrega evidencia que esto no es sólo una sensación, sino que es una realidad. La investigación devela, una vez más, que cuando levantamos la voz, sea en internet o en cualquier parte, las mujeres somos maltratadas. Desde Juntas en Acción estamos comprometidas con el fin de todo tipo de violencia de género, incluida la violencia política digital, por eso nos parece relevante, más aún en el marco del proceso constituyente, que se visibilice y se avance en educación y políticas públicas que permitan erradicar este tipo de violencia”, Claudia Núñez, coordinadora de Juntas en Acción.

En consecuencia, la identificación de diversas expresiones de violencia política de género contra las candidatas seleccionadas en el estudio, representa un llamado de atención para prevenir que otras formas de violencia sigan afectándolas en tanto constituyentes electas.

DESCARGA el estudio aquí.

[INSCRÍBETE] CURSO “VIOLENCIA DE GÉNERO Y EXPERIENCIAS DESDE LA INTERSECCIONALIDAD”

Iniciativa del Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC), en el marco de Juntas en Acción, busca generar aprendizajes en torno a las formas en que la violencia machista afecta a las mujeres en su diversidad.

 

ATENCIÓN: Cupos cerrados.

Este miércoles 2 de junio parte el curso “Violencia de género y experiencias desde la interseccionalidad”, iniciativa del Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC), apoyada por Juntas en Acción y cofinanciada por la Unión Europea.

“Nuestro objetivo es aprender de qué hablamos cuando hablamos de interseccionalidad, qué grupos incluimos ahí y cómo se manifiesta la violencia de género en las distintas realidades y corporalidades de las mujeres de distinta raza, clase, grupos etáreos, disidencias sexuales, etc. Queremos vernos, comprendernos y reconocer que, aunque nos afectan violencias transversales, también vivimos realidades distintas y sufrimos violencias distintas que necesitamos visibilizar para poder erradicarlas”, cuenta Carolina Jiménez, presidenta del OCAC.

El curso se desarrollará en tres semanas entre el 2 y el 18 de junio. Se realizarán dos clases semanales (6 en total) en las que se abordará la violencia de género desde distintas realidades.

El curso tendrá lugar los días miércoles y viernes entre las 19:00 y las 20:00 horas, a través de la plataforma Zoom.

La fecha de inicio es el miércoles 2 de junio de 2021.

El curso es completamente gratuito, previa inscripción (cupos limitados).

Para más detalles, revisa el formulario de inscripción AQUÍ: https://forms.gle/Es51275Aqwtyj8aS9

DOS AÑOS DE LA LEY DE RESPETO CALLEJERO: AVANCES Y DESAFÍOS

El Observatorio contra el Acoso Chile fue la organización que propuso el proyecto de ley y que hoy explica que es necesario seguir avanzando en prevención y reparación a las víctimas.

 

Hace dos años, el Congreso aprobó, por amplia mayoría, el proyecto de ley que tipifica el delito de acoso sexual en espacios públicos. De esta manera, se reconoció, por primera vez, este tipo de violencia sexual en la legislación chilena.

Esta ley fue impulsada por el Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC) que ha trabajado desde sus inicios, en el 2013, para que el acoso sexual callejero sea entendido como un tipo de violencia de género.

A través de numerosas campañas comunicacionales y la generación de estudios propios el OCAC ha contribuido a visibilizar esta problemática social.

Según la reciente Radiografía del Acoso en Chile, realizada por el OCAC con apoyo de Juntas en Acción y cofinanciada por la Unión Europea, el tipo de acoso callejero que más afecta a las mujeres jóvenes son las miradas, sonidos o silbidos, seguido por tocaciones, punteos, masturbación o exhibicionismo.

La encuesta reveló que un 17,3% de las mujeres declara haber sido grabada o fotografiada en la calle sin su consentimiento, sin embargo, esta cifra podría ser mucho mayor ya que muchas victimas no saben que están siendo acosadas.

“Según las cifras de la Radiografía del Acoso en Chile, las mujeres siguen sufriendo acoso sexual callejero. Si bien la ley es un avance tremendo, es importante decir que la ley es un medio más que un fin en sí misma. Es un medio para que las personas que hoy sufren acoso sexual callejero puedan tener un mecanismo de denuncia, pero aún falta avanzar en la reparación hacia esas víctimas y en prevención. Creemos que es fundamental que las políticas públicas aborden estos últimos dos ejes y para eso seguiremos trabajando”, manifestó Carolina Jiménez, presidenta de OCAC.

Qué dice la ley

La ley establece que el acoso sexual callejero es delito en el caso de grabaciones y abuso sexual por sorpresa (como las tocaciones).

Está sancionado con penas de presidio, lo que habilita a que las policías (Carabineros y PDI) puedan detener en situación de flagrancia.

En el caso del acoso verbal, persecuciones y acercamientos intimidantes hostiles o humillantes y actos de exhibicionismo, se castigan como faltas.

Esta falta tiene una pena diferenciada: el acoso verbal tiene pena de multa, mientras que las demás conductas enumeradas tienen penas privativas de libertad de menor índole en conjunto con multas.

CONOCE más sobre la ley aquí.

A DERRIBAR EL TABÚ: LA SALUD MENTAL DE LAS MADRES EN CHILE

La idealización de la “dulce espera”, la presión social por la felicidad constante durante la crianza, la culpa y los temores. Estas situaciones son parte de la maternidad, aunque sean silenciadas o naturalizadas la mayoría del tiempo.

 

Este miércoles 5 de mayo se conmemora “Día mundial de la salud mental materna”, fecha que busca crear consciencia sobre los trastornos de salud mental perinatal, para mejorar así su prevención, detección y tratamiento.

Al respecto, Juntas en Acción conversó con las psicólogas Paula Martínez Chaigneau, Débora Balbaryski y Paulina Sánchez, quienes se adentran en este tema rodeado de soledad, culpa y muchos desafíos para abordar por la sociedad en su conjunto.

Hablemos de lo que muchas callan

Paula Martínez Chaigneau es psicóloga perinatal y comisionada en perinatalidad por el Colegio de Psicólogos de Chile. También forma parte de Casa Natal, centro de atención clínica especializado en salud mental perinatal.

Martínez fue asesora del estudio “Salud mental en la maternidad”, realizado por la periodista Karina Albornoz Guzmán. “Ella hizo esta encuesta online 438 madres de niños de 0 a 3 años y abordó muy variados temas, desde salud mental directamente, depresión y trastornos de ansiedad”, explica.

Respecto a los resultados, Paula cuenta que la ansiedad se manifiesta, pero es invisibilizada. Esto porque se le ha puesto muchísima atención a la depresión post parto. “Las personas e incluso las mujeres que la padecen no la perciben como una patología y eso tiene que ver mucho con la idealización de la maternidad”.

Paula Martínez Chaigneau, psicóloga perinatal.

Esta normalización se acompaña también de culpa, aumentando la falta de diagnósticos y tratamientos. “No reportan sus síntomas por temor a ser calificadas de malas madres. No tienen ayuda, ni siquiera con sus mejores amigas lo comentan, muchos menos con la pareja o profesionales de la salud”, señala.

“Si aplicamos los test para detectar depresión postparto, arroja indicadores de depresión, pero la mujer no siente que está deprimida o con ansiedad, porque cree que así es la maternidad. Con culpa, con agobio, con ganas de arrancar… con un montón de cosas que vive en silencio”, señala Paula.

A develar el “lado b” de la maternidad

Débora Balbaryski es psicóloga perinatal y experta en temáticas de género. Es parte de la Red Chilena de Salud Mental Perinatal y realiza difusión al respecto en su cuenta de Instagram (@mama_psi.co.criando).

“La realidad es que se niega y se invalida el sentir de las madres. No hay un lugar en la sociedad para eso. El mandato que recibimos es que ser mamá es lo más maravilloso (…) pero la realidad es que esto no es así, si no que en la maternidad surgen distintos malestares”, sostiene Débora.

Débora también indica a la culpa como un factor presente por el cual este “lado b” de la maternidad tiende a ocultarse. “Si las madres nombran algún malestar asociado a la maternidad la sociedad termina juzgándolas en lugar de acompañar y de ver qué necesitan esas mamás. A veces es tan simple como hacer esa pregunta”.

Señala que los mitos sobre la madre perfecta, la poca corresponsabilidad en los hogares y la falta de políticas públicas para generar cambios son factores que inciden en la salud mental materna.

Débora Balbaryski, psicóloga perinatal.

“Mientras estoy cambiando el pañal, estoy pensando ‘uy, nos quedamos sin confort, hay que ir a comprar’. Para empezar a aliviar esta carga hay que romper con esta idea de la madre abnegada, sacrificada, que todo lo hace por amor por sus hijos. Hay mucho amor, pero la maternidad es un trabajo”, manifiesta.

Débora enfatiza también en cómo la pandemia ha profundizado la soledad de las maternidades. Como profesional ha visto un aumento de consultas por estrés, angustia y hasta depresión. “Ahora al estar aisladas físicamente se vuelve mucho más difícil criar (…) se pretende que todo siga funcionando como si no estuviéramos en una pandemia. Estamos en casa criando y teletrabajando, con las clases de hijos e hijas, todo en casa, 24/7 y esto tiene un impacto enorme”.

Maternidad, clase e idealización

Paulina Sánchez es psicóloga perinatal, parte del directorio del Observatorio de Violencia Obstétrica e integrante de la Red Chilena de Salud Mental Perinatal. Ella destaca que las actuales políticas públicas sobre maternidad carecen de perspectiva de género y tienen una mirada paternalista.

“No es una visión de la real experiencia de las madres, que considere a las diversidades, la clase, los determinantes sociales (…) es un maternidad con una visión más romantizada, con privilegios. Por lo tanto, no abarca los efectos que tienen las condiciones sociales en la salud mental”.

Paulina sostiene que esa visión idealizada se sostiene en las ilusiones instaladas por el patriarcado y el mercado, como atemporalidad, es decir que se es madre incondicionalmente en todo momento desde la concepción, sin una noción del deseo materno.

“Cuidar con una paciencia absoluta, todo el tiempo, sin detenerse. Y por otro lado la ilusión de la naturalidad, la idea de que por nacer mujer y tener un cuerpo que puede gestar viniéramos con el instinto materno y vamos a saber cuidar (…) y no se incorporan nociones como los sentimientos de culpa que eso genera”.

Paulina Sánchez, psicóloga perinatal, parte del Observatorio de Violencia Obstétrica y de la Red Chilena de Salud Mental Perinatal.

Paulina recalca lo importante que es recordar que la maternidad es parte de la esfera psicosexual. “La idealización de la maternidad tiene que ver con el amor romántico y con la romantización del amor materno, donde no se incorpora la sexualidad, que está en el origen”.

Finalmente, sostiene la importancia de romper con la maternidad solitaria que ha instalado el modelo hegemónico, de manera compartir y hablar de la experiencia, más en un contexto de post estallido social, precariedad laboral y pandemia.

“El compartir hace la diferencia. Articularnos y hablar del malestar de la maternidad. Y lo que ocurre hoy es que hay muchas mujeres que, por el confinamiento, están maternando, viviendo el puerperio solas, justo en un periodo que requiere de cuidados de parte del entorno”.

COMISIÓN DE MUJERES APRUEBA DECLARAR IMPRESCRIPTIBLES LOS DELITOS SEXUALES

Por unanimidad, diputadas de la comisión aprobaron proyecto de ley que extiende la imprescriptibilidad de la acción penal en los delitos de carácter sexual, sin importar la edad de la víctima.

 

Este lunes 19 de abril, la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó y despachó a Sala el proyecto que extiende la imprescriptibilidad de la acción penal en los delitos de carácter sexual, sin importar la edad de la víctima (boletín 13.679).

Las diputadas presentes votaron en forma unánime a favor de la iniciativa, argumentando que es un avance en la reparación, tanto para las víctimas de estos delitos como para sus familias. “Sería impresentable que los hombres en la Sala dieran vuelta lo que en la comisión las mujeres aprobamos por unanimidad”, alertó la presidenta de la instancia, diputada Maite Orsini (RD), según consigna el sitio web de la Cámara.

Las diputadas Erika Olivera y Ximena Ossandón, promotoras del proyecto, señalaron que será necesario seguir trabajando para conseguir el respaldo del resto de los diputados y diputadas.

La diputada Ossandón informará el proyecto a la Sala, luego de su debate en la Comisión de Constitución.

PANDEMIA Y VIOLENCIA DE GÉNERO: LAS RECOMENDACIONES DE ONU MUJERES PARA LOS MINISTERIOS PÚBLICOS

Documento detalla recomendaciones para garantizar el acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia de género.

 

La pandemia ha significado para muchas mujeres el tener que convivir día a día con sus agresores. También ha disminuido o acabado con su autonomía económica y le ha dificultado el mantener las redes de apoyo.

Durante el 2020, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género señaló que hubo una disminución de las denuncias efectivas en relación al 2019, pero que las llamadas al fono de ayuda 1455 aumentaron en más de un 70%.

En ese contexto, ONU Mujeres elaboró un documento llamado “Recomendaciones para garantizar el acceso de las mujeres víctimas de violencia de género a la justicia durante el COVID-19”.

En él detalla una serie de medidas que han adoptado fiscalías y organismos del poder judicial en general para garantizar el acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia de género, con la información entregada por las delegaciones de 12 países de la Red Especializada de Género (REG), de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP).

Además, contó con el apoyo técnico del Área de Políticas de Igualdad de Género del Programa de la Unión Europea EUROsociAL+ y de ONU Mujeres para América Latina.

Puedes leer y descargar el documento aquí:

8M 2021: AVANCES Y DESAFÍOS A UN AÑO DE LA MARCHA MÁS MULTITUDINARIA DE LA HISTORIA

La crisis del Coronavirus profundizó las desigualdades y la violencia, pero en respuesta las mujeres, desde la colectividad, no mermaron la lucha por sus derechos.

 

Históricas. Esa era la palabra escrita con enormes letras en plena Plaza Italia y que, con el tiempo, se ha convertido en una postal característica de la marcha por el Día Internacional de la Mujer del 2020. Un término preciso para describir aquella movilización.

El 8 de marzo del 2020 convocó a diversas mujeres a lo largo del país. En Santiago, mientras carabineros informaba 10 mil asistentes y luego apenas 125 mil, la Coordinadora 8M estimaba la cifra en 2 millones.

La gran cantidad de asistentes y su diversidad de consignas, desde la brecha salarial hasta el aborto libre, dieron cuenta de la fuerza del movimiento feminista en Chile, potenciado también por el estallido social que había ocurrido hacía tan solo 5 meses.

Y entonces vino la pandemia. Así, lo que había sido observado con extrañeza y desde la lejanía como un potente virus al otro lado del mundo, se convirtió en una enfermedad cuyo control depende, en gran parte, del aislamiento social.

En este escenario y a un año de la marcha histórica, vale entonces preguntarse cómo esta nueva forma de vida, marcada por el confinamiento y la virtualidad, ha repercutido en la demanda de los derechos de las mujeres chilenas.

Mayor autonomía económica

“La pobreza tiene rostro de mujer” es una frase repetida numerosas veces cuando hablamos de economía y género. Esta vez no es la excepción pues las mujeres han sido las más perjudicadas por las repercusiones financieras de la pandemia.

La Cepal, en su informe Covid-19 de febrero 2021, afirma que la crisis sanitaria ha provocado un retroceso de más de una década en términos de participación laboral femenina. La tasa de ocupación de las mujeres de Latinoamérica y el Caribe descendió desde un 22% a un 12%, entre 2019 y 2020.

ComunidadMujer, en septiembre de 2020, presentó un completo informe que aterriza estas cifras a nivel nacional y da cuenta del escenario al que nos enfrentamos en este nuevo 8M, además de realizar propuestas para una reactivación económica con enfoque de género.

“Las mujeres tenían un vínculo más débil con el mercado laboral. En esta pandemia los sectores que más empleaban a las mujeres: comercio, trabajadoras casa particular, enseñanza, servicios personales, son los más dañados”, señaló al respecto Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer en entrevista con CNN Chile.

El estudio de ComunidadMujer develó que del millón 837 mil personas que perdieron su trabajo durante el 2020, 899 mil eran mujeres, es decir, el 48,9%. Además, el 88% de las mujeres que perdió su empleo no está buscando trabajo.

Estas cifras coinciden con el retroceso de una década estimado por la Cepal. “Veníamos de una participación laboral antes de la pandemia que incluso había llegado al 52%. En estos pocos meses hemos visto cómo se ha destruido proporcionalmente mucho más el empleo de las mujeres”, señaló Alejandra Sepúlveda.

Una vida libre de violencias

“La pandemia por Covid-19 ha dejado en evidencia de manera dramática la discriminación estructural que afecta a las mujeres y las niñas en Chile y en el mundo y especialmente el riesgo de sufrir diversas manifestaciones de violencia de género”, explica Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

El hogar es un espacio inseguro para miles de mujeres en Chile. Según cifras del Sernameg, las llamadas al 1455 aumentaron en un 190% durante mayo y septiembre del 2020 y los mensajes al WhatsApp silencioso, medida implementada en abril, sumaron más de 18 mil.

Al respecto, Camila Maturana hace hincapié en evaluar no sólo los canales de información implementados y sus números, sino también cómo estos son o no son medidas concretas para abordar este grave problema. “Han favorecido que las víctimas puedan contar con información sobre los servicios de atención disponibles en sus territorios, pero estos resultan insuficientes frente a la cobertura requerida y aun quienes llegan a presentar denuncias no cuentan con garantías de atención integral”, explica.

Camila también denuncia la falta de medidas específicas frente a la violencia sexual que viven las mujeres, tales como “garantías de acceso a servicios de salud y campañas de información sobre el derecho a la interrupción de un embarazo producto de violación”, precisa.

Señala también que la respuesta desde el Estado tiende a centrarse en la violencia en la pareja, lo que desatiende otras violencias, como el acoso sexual y la violencia política sexual. Además, destaca el rol que han tenido las organizaciones feministas para afrontar este escenario.

“Han sido las propias mujeres quienes han llevado a cabo diversas acciones de apoyo, contención y protección de las víctimas, principalmente a nivel de los barrios y territorios. Asimismo, numerosas organizaciones feministas han levantado información, realizado estudios y llevado adelante acciones de incidencia política para exigir cumplimiento por parte del Estado”, enfatizó.

Más participación política

Luego del 18 octubre de 2019 los cabildos, marchas y asambleas se hicieron presentes en las plazas y calles de todo el país. Los espacios políticos que eran propios de organizaciones de base, colectivos y partidos políticos, ahora convocaban a personas que antes no solían ser tan partícipes.

En este sentido, las organizaciones feministas y de mujeres ya llevaban mucho más camino recorrido. Desde hacía unos años, ya venían creando organizaciones y activándose en los territorios, escuelas, universidades y barrios, logrando, por ejemplo, la marcha del 8M 2020.

Ahora, con el confinamiento como medida fundamental para combatir el coronavirus, el desafío era y sigue siendo el mantener esa organización política que permitiese continuar trabajando e incidiendo en pos de los derechos de todas. Aquí, Internet ha jugado un importante rol.

Virginia Guzmán, psicóloga y subdirectora del Centro de Estudios de la Mujer (CEM), destaca este cambio en la participación política de las mujeres, en contexto de pandemia. “Hay un nuevo espacio de debate digital. Gente de distintos lugares se han unido. Eso ha sido increíble. La crisis, la revuelta social y el acceso a otros espacios virtuales ha aumentado la politización de las mujeres y el interés por lo político y el espacio público”, señaló.

A ese espacio de oportunidad, Virginia también suma la persistencia y fortaleza de las mujeres para instalar los temas como el cuidado y el impacto de la crisis en el trabajo de las mujeres, tanto productivo, como reproductivo.

“Siento que se ha logrado generar una corriente de opinión y hay una agenda más o menos clara: derechos de las mujeres, de los cuidados, de la igualdad sustantiva, de la paridad en la gestión, pero creo que hay un desafío muy grande”.

Para Virginia este reto tiene que ver con lo que se generará dentro de la convención constituyente y en las fuerzas de la oposición. “Hay que prepararse para otro debate donde no va a haber ese acuerdo y aparente legitimidad de nuestras propuestas (…) hablo de la disposición de escuchar y convencer”, sostiene.

La subdirectora del CEM puntualiza que en este momento hay que potenciar la formación y discusión en las candidaturas que llevan los temas feministas y de género para propiciar un debate más amplio y así ir ganando posiciones.

El panorama es claro. Han sido las propias mujeres quienes de manera colectiva han respondido ante la violencia, la precariedad y quienes han adaptado sus formas de organización para mantener vivo un movimiento que sigue siendo histórico.

LEY ANTONIA FUE APROBADA EN LA CÁMARA Y AHORA PASARÁ AL SENADO

Proyecto de ley busca proteger a las víctimas de delitos sexuales.

Este miércoles 3 de marzo la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó, por amplia mayoría, el proyecto de ley que modifica diversos cuerpos legales para mejorar las garantías procesales, proteger los derechos de las víctimas de los delitos sexuales y evitar su revictimización.

De esta manera, el proyecto define penas más efectivas para el perpetrador de la agresión y extender la prescripción de la acción penal.

El proyecto de ley es denominado “Ley Antonia” debido al caso de Antonia Barra, quien se suicidó un mes después de sufrir una violación, contempla modificaciones en diversos cuerpos legales para, por ejemplo, definir penas más efectivas para el perpetrador de la agresión y extender la prescripción de la acción penal.

La iniciativa fue presentada a la Sala por medio del informe de la Comisión de Seguridad Ciudadana que rindió la diputada Maite Orsini (RD), quien es, además, una de las autoras de la propuesta que le dio origen y que también fue firmada por Marcelo Díaz (IND), Gonzalo Fuenzalida (RN), Paulina Núñez (RN) y Gael Yeomans (PCS), más la exdiputada Marcela Sabat (RN).

Puedes leer aquí el proyecto de ley.

Necesidad de una ley de violencia integral

Si bien este proyecto de ley puede constituir un avance para el resguardo de los derechos de las víctimas de violencia sexual, sigue siendo necesaria una ley de violencia integral que conceptualice la violencia de género de manera amplia.

“Se requiere de una legislación integral sobre violencia contra las mujeres que incorpore mandatos específicos al conjunto de los órganos del Estado en estos ámbitos y una conceptualización amplia del continuo de violencia contra las mujeres y no solamente modificaciones parciales respecto de algunas manifestaciones de violencia por muy graves que estas sean”, explicó Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

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POR QUÉ ES IMPORTANTE UNA LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

 

 

 

CÁMARA APRUEBA EN GENERAL PROYECTO QUE SANCIONA EL ACOSO SEXUAL EN EL ÁMBITO ACADÉMICO

La iniciativa exige que instituciones de educación superior cuenten con protocolos para su prevención, unidades responsables de los procesos de investigación y sanción, así como la protección y reparación de las víctimas.

 

Por 115 votos a favor y una abstención, la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este lunes 21 de diciembre la idea de legislar del proyecto de ley que sanciona el acoso sexual en el ámbito académico.

La iniciativa, iniciada en mociones refundidas (boletines 11750, 11797 y 11845), establece que las instituciones de educación superior deberán crear protocolos para prevenir estas prácticas, habilitar unidades responsables de los procesos de investigación y sanción del acoso sexual, la violencia y la discriminación de género, así como la protección y reparación de las víctimas.

El proyecto indica que “la normativa interna, en materia de acoso en el ámbito académico, deberá ser incorporada, expresamente, en los contratos de trabajo y de prestación de servicios educacionales; convenios académicos y de investigación, y cualquier otro instrumento celebrado con personas naturales o jurídicas, incluidos los convenios que se celebren para efectos de llevar a cabo actividades de esparcimiento y recreación”.

Las instituciones de educación superior tendrán un plazo máximo de un año para implementar los modelos de prevención y de sanción, los cuales deberán ser construidos participativamente.

Sobre las medidas y sanciones, el texto señala que, además de aquellas contempladas en el Código del Trabajo, se podrán aplicar otras, tales como:

  • La suspensión e inhabilitación temporal para el ejercicio de ciertos cargos y funciones.
  • La remoción del cargo.
  • La cesación de funciones.
  • La imposibilidad de acceder a financiamientos extraordinarios.
  • La pérdida de distinciones honoríficas.
  • La suspensión o pérdida definitiva de la condición de estudiante.

La Superintendencia de Educación Superior, en tanto, será el organismo competente para sancionar el incumplimiento de las obligaciones establecidas.

Muchas organizaciones de la sociedad civil han contribuido a mejorar el proyecto de ley. Desde Juntas en Acción hemos participado activamente, realizando un seguimiento legislativo del proyecto y proponiendo mejoras a la iniciativa con el objetivo de que efectivamente garantice la prevención y erradicación de este tipo de violencia de género.

Ahora, el trámite legislativo continuará en la Comisión de Mujeres de la Cámara para un segundo informe.

POR QUÉ ES IMPORTANTE UNA LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Por primera vez, el país podría contar con una legislación integral que aborde las diversas manifestaciones de la violencia contra niñas y mujeres. Aquí te explicamos en qué consiste el proyecto de ley en debate y cuáles son las mejoras necesarias para su aprobación.

 

En enero de 2017 la expresidenta Michelle Bachelet ingresó al Congreso el proyecto de ley sobre el derecho de las mujeres y niñas a una vida libre de violencia que vendría a dar, por primera vez, un marco legal integral sobre la violencia de género, más allá de leyes fragmentadas que se han orientado a situaciones específicas.

Actualmente, el proyecto se encuentra en segundo trámite constitucional ante la Comisión de Mujer del Senado y, si bien es urgente su aprobación, es necesario que se incluyan mejoras que aseguren la efectividad del proyecto.

A continuación, respondemos algunas preguntas clave sobre el proyecto pronto a convertirse en ley:

¿En qué consiste?

Es un proyecto de ley presentado por la expresidenta Michelle Bachelet en enero de 2017 que tiene por objetivo “prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, sancionar a los agresores, proteger a las víctimas y reparar las violaciones a sus derechos”.

¿Por qué le llaman de #ViolenciaIntegral?

El proyecto se titula Sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia (Boletín Legislativo Nº 11.077-07), sin embargo, también se le conoce como ley integral de violencia porque aborda de manera completa las diversas manifestaciones de violencia de género contra las niñas y mujeres.

Uno de los aspectos más relevantes es que permitirá superar la conceptualización restringida de violencia intrafamiliar que Chile ha mantenido vigente por más de 25 años, dificultando la comprensión de la violencia de género como resultado de las relaciones de poder entre hombres y mujeres y la discriminación estructural que las afecta.

¿Por qué podría constituir un avance?

Porque el debate de este proyecto de ley abre la oportunidad de contar con una legislación integral sobre violencia contra las mujeres y las niñas, que conceptualice la violencia de género de manera amplia –y no solo restringida a la violencia intrafamiliar y algunas expresiones de violencia sexual– y defina con claridad las obligaciones que corresponden a los órganos del Estado en materia de prevención de la violencia, investigación y sanción de los crímenes, y de protección, atención integral y reparación a las víctimas, en cumplimiento a los tratados internacionales que ha firmado el país. Sin embargo, para que ello sea real se requiere que en el debate del proyecto de ley se incluyan o refuercen ciertos aspectos.

¿Qué es lo que falta?

Para que el proyecto de ley integral sobre violencia de género contra mujeres y niñas sea realmente efectivo debe definir de manera clara y específica las obligaciones que corresponden a los diversos órganos del Estado de Chile en materia de prevención de la violencia, investigación y  sanción de los crímenes, y de protección, atención integral y reparación de las víctimas; mecanismos de exigibilidad a dichas obligaciones y garantizar que ello cuente con el  presupuesto suficiente para el conjunto de organismos públicos.

Organizaciones feministas y de mujeres, articuladas en la plataforma Juntas en Acción, realizaron un llamado urgente a las autoridades a mejorar y aprobar el proyecto de ley. Puedes leer la Declaración AQUÍ.

¿Por qué la redacción del proyecto de ley es tan importante?

No da lo mismo cómo se redacte o escriba el proyecto de ley. Los verbos rectores utilizados en esta ley resultan cruciales para definir el alcance de las acciones a realizar por los diversos órganos del Estado. Así, por ejemplo, es mucho mejor que se definan dichas obligaciones en términos como “garantizar”, “asegurar” o “implementar”, en lugar de otros verbos como “promover”, “impulsar” o “propender”, que no necesariamente comprometen a las instituciones estatales a llevar adelante acciones concretas y específicas en materia de violencia de género.

¿Qué importancia tiene el presupuesto?

Resulta sumamente relevante la discusión presupuestaria del proyecto de ley, que hasta ahora no ha tenido lugar. Es necesario que se defina de manera clara con qué recursos presupuestarios se cuenta en el país para abordar la prevención de la violencia de género, la investigación y sanción de los crímenes, la protección, los servicios de atención integral y la reparación de las víctimas.

¿Qué es lo que falta para que se convierta en ley?

El proyecto se encuentra actualmente en discusión particular en segundo trámite constitucional ante la Comisión de Mujer del Senado de la República (luego de haber sido aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados en enero de 2019). Al término de dicha discusión, el proyecto será nuevamente debatido en la Sala del Senado, y posterior a ello, será remitido nuevamente a la Cámara Baja para que se pronuncie respecto a los eventuales cambios definidos por el Senado.