CLAVES PARA ENTENDER LA PARIDAD DE GÉNERO EN LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE

¿Qué es la paridad y por qué es importante tener una constitución con perspectiva de género?, ¿es la paridad lo mismo que las cuotas? Aquí resolvemos las dudas junto a la politóloga Javiera Arce.

 

Durante la discusión por el proceso constituyente, uno de los hitos más importantes fue el logro de la paridad. El Acuerdo por la Paz social y la Nueva Constitución no contemplaba este principio y su instauración fue gracias al trabajo y presión de organizaciones de mujeres, parlamentarias y el movimiento feminista.

Ahora, Chile será el primer país en el mundo cuya constitución será redactada, en un rango de 45%-55% de representación, por mujeres.

Desde Juntas en Acción creemos que la paridad se debe establecer con rango constitucional para todos los órganos de representación y puestos de decisión política. Esto considerando no sólo a las elecciones populares sino también a las designaciones del Poder Judicial, los gabinetes, las empresas públicas, entre otras.

La inclusión de este principio es considerado uno de los grandes avances del proceso, por eso aquí te explicamos aquí explicamos cómo se concretará en la Convención Constituyente.

De izquierda a derecha: Javiera Arce, Julieta Suárez-Cao y Carolina Garrido de la Red de Politólogas; Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer; Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas, en el Congreso en discusión sobre paridad.

¿Cómo se constituyeron las listas?

Las listas inscritas debían, obligatoriamente, estar encabezadas por mujeres, para luego ir alternando entre hombre y mujer (lista cebra). Aquellas listas que no cumplieron con esta regla fueron sancionadas por el Servel con el rechazo de las candidaturas presentadas.

¿Cómo se repartirán los escaños de manera paritaria?

La convención estará compuesta por 155 constituyentes, repartidos en 28 distritos los que van entre los 3 y los 8 escaños. Entonces, considerando ese punto de partida:

  • En aquellos distritos pares la división entre hombres y mujeres será 50/50 y en los distritos impares el sexo que consiga mayor cantidad de escaños sólo podrá superar en 1 al otro. Por ejemplo, si hay 3 escaños a repartir, puede ser máximo 2 hombres o 2 mujeres.
  • De esta manera, se asegura un equilibrio, donde hombres y mujeres tendrán entre un 45% y 55% de representación.

¿Qué pasará si no se da ese equilibrio en porcentaje?

En ese caso se efectuará la corrección requerida, reemplazando al candidato o candidata del sexo sobrepresentado y menos votado, por la candidata o candidato del sexo subrepresentado del mismo partido político y/o lista.

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Dudas, mitos y perspectiva de género

La politóloga Javiera Arce, integrante de la Red de Politólogas y una de las personas que trabajó activamente por conseguir la paridad, explica algunas de las dudas sobre este proceso y su importancia:

¿En qué se diferencia la paridad a una ley de cuotas?

La paridad a diferencia de la cuota, lo que hace es obligar a que existan igual número de candidaturas de hombres y mujeres e igual número o equilibrio de género en los cargos electos, en cambio una cuota te pone un porcentaje mínimo en las listas que debes cumplir.

¿Por qué el principio de paridad no es discriminatorio?

El principio de paridad tiene que ver con un tema de justicia no de discriminación. Las mujeres hemos sido privadas de gozar del espacio público y de la toma de decisiones. Por lo tanto ha habido una cultura de que los hombres han primado en las decisiones y no otros grupos históricamente excluidos.

¿Cuáles son los principales mitos que han surgido sobre la paridad?

El principal es que las mujeres “les regalan” el escaño y que no tienen capacidades para cumplir con lo que se les exige. Son “malas” per se. Pero eso es mentira. La literatura ha comprobado que cuando se incrementa el número de mujeres en la política, ésta se vuelve de mejor calidad, y los hombres mediocres salen.

Para indagar sobre este punto, Javiera recomienda el artículo “Gender Quotas and the Crisis of the Mediocre Man: Theory and Evidence from Sweden”, donde se demuestra que mientras los candidatos mediocres salen de la competencia, esto no afecta a las y los mejores.

Y finalmente, ¿de qué hablamos cuando manifestamos que queremos una Constitución con perspectiva de género?

A cómo podemos incorporar a toda la diversidad social y política de la sociedad chilena, partiendo por cómo se redacta la constitución, y cómo el Estado genera políticas públicas que permitan asegurar la igualdad material entre hombres y mujeres.

Javiera enfatiza en la importancia de tener instituciones distintas a las actuales, que reproducen patriarcado a través de la opresión y sus políticas públicas: “se debe incluir una democracia paritaria, de tal forma que en todos los cuerpos de decisión exista igual número de hombres y mujeres”, explica.

Añade, además, que es fundamental que la Carta Magna sea redactada con lenguaje inclusivo y que establezca un Estado Laico, educación laica y no sexista, acceso a la salud, resguardo de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, y su reconocimiento cómo personas iguales que los hombres.

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