#JUSTICIAPARAANTONIA: “ANTONIA ESTÁ MUERTA Y AUN ASÍ ES DESACREDITADA EN UN PROCESO JUDICIAL Y ESO ES MISOGINIA PURA”

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Abogada Camila Maturana de Corporación Humanas explica por qué es importante avanzar hacia una justicia que no otorgue impunidad a los agresores, sino justicia para las mujeres.

El miércoles 22 de julio, el Juzgado de Garantía de Temuco desestimó decretar prisión preventiva en contra de Martín Pradenas, agresor sexual de Antonia Barra y de otras cuatro mujeres, algunas de ellas menores de edad, provocando manifestaciones de repudio de mujeres en distintas ciudades del país.

Desde Juntas en Acción nos unimos a esta protesta. Lamentablemente, estamos viendo como, una vez más, la justicia responde con impunidad y desprotección a las víctimas de violencia de género. “Hoy estamos hablando de esto por una tragedia que da cuenta del profundo daño que la violencia, particularmente la violencia sexual, le causa a las mujeres. Esta tragedia nos permite conversar sobre el tema y poner más atención a cómo la justicia cotidianamente enfrenta este tipo de denuncias”, señala Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

Justicia patriarcal

“Martín Pradenas es un peligro para la sociedad y en particular es un peligro para las mujeres y las niñas. Estamos en presencia de un agresor sexual en serie”. Camila Maturana es clara: los antecedentes expuestos en el proceso judicial contra Pradenas son brutales: fue formalizado por los delitos de abuso sexual impropio y violación a mayor de 14 años por seis hechos distintos ocurridos entre 2010 y 2019.

Hace años, organizaciones por los derechos de las mujeres han venido denunciando que el sistema judicial revictimiza y culpabiliza a las propias víctimas. “Cuando una mujer denuncia sabe que va a ser cuestionada. Antonia está muerta y aun así es desacreditada en un proceso judicial y eso es misoginia pura, es un peligro para todas las víctimas, es la razón por la que las mujeres no denunciamos ante la justicia: porque la justicia no resguarda la tremenda exposición que significa denunciar”, explica Maturana.

La justicia no entrega resguardos contra los estereotipos de género. En este sentido, casos como el de Antonia deberían servir para hacernos avanzar hacia una justicia que no propicie la impunidad y para ello la educación es esencial. “Es importante que como sociedad conversemos sobre lo que significa denunciar violencia sexual en el contexto de una justicia patriarcal, de operadores de justicia que no han tenido elementos, ni en su formación profesional ni en su práctica, para deconstruir aquellos estereotipos de género que naturalizan la violencia patriarcal y que responsabilizan de ella a las propias víctimas”, señala Maturana.

“Queremos justicia para Antonia y para todas las víctimas”, refuerza Camila Maturana. En momentos en que la violencia de género, y particularmente la violencia sexual, ha aumentado en contexto de pandemia es fundamental garantizar la protección de las víctimas. El Estado debe adoptar medidas para garantizar la seguridad de las mujeres, tal como han solicitado los organismos internacionales a nuestro país.

Desde Juntas en Acción hemos insistido en que el Estado debe asumir la obligación de capacitar y especializar a los/as funcionarios/as públicos/as y operadores/as de justicia en derechos humanos, perspectiva de género y violencia contra las mujeres y las niñas. Esto debe quedar debidamente consignado de esta manera en el proyecto de ley sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, actualmente en tramitación.