CÓMO SE LOGRÓ LA PARIDAD: LAS ORGANIZACIONES Y MUJERES QUE TRABAJARON POR UNA CONSTITUYENTE PARITARIA

El órgano constituyente que redactará la nueva Constitución será paritario. Este logro fue gracias a muchas organizaciones por los derechos de las mujeres que se la jugaron por la paridad yendo al Congreso y levantando una campaña que logró posicionar el tema.

El miércoles 4 de marzo finalmente se aprobó la paridad en el órgano constituyente. Por 28 votos a favor, el Senado respaldó la propuesta que aseguraría una equitativa representación de hombres y mujeres para redactar la nueva Constitución.

No fue fácil. En un proceso que tomó varios meses, desde que en noviembre se abriera la posibilidad cierta de tener una nueva Constitución, muchas organizaciones por los derechos de las mujeres comenzaron a plantear la necesidad de que la nueva Constitución fuera escrita por igual número de hombres y mujeres: una constituyente paritaria. Esto le daría representatividad y legitimidad a la nueva Carta Magna, incluyendo la participación política plena de las mujeres.

Fueron meses de reuniones, campañas, avances y retrocesos, donde organizaciones y activistas, convencidas de la necesidad de tener una constituyente paritaria, realizaron una campaña apelando al derecho de las mujeres a su representación política plena.

La ciudadanía respaldó ampliamente la demanda: en una medición de diciembre de la encuesta Cadem un 92% declaró estar de acuerdo con que la Convención Constituyente tenga igual representación de hombres y mujeres.

El apoyo era masivo, pero faltaba lo fundamental: la aprobación del Congreso.

Juntas en Acción participó activamente de las conversaciones junto a las organizaciones que la componen: ComunidadMujer, Corporación Humanas, Centro de Estudios de la Mujer, Fundación Instituto de la Mujer, Laboratoria, Mujeres del Pacífico y el Observatorio Género y Equidad. Además, muchas otras organizaciones también participaron y fueron fundamentales: Fundación ChileMujeres, Red de Politólogas, Kodea, Servicio País y la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem).

Juntas por la paridad

La historia muestra que el mayor aumento de la participación política de las mujeres sólo se ha logrado gracias a medidas afirmativas como la Ley de Cuotas, que permitió aumentar el número de mujeres parlamentarias como nunca antes en la historia de Chile. Aun así, actualmente las mujeres parlamentarias no superan el 25%.

“Queda en evidencia que las condiciones sociales y culturales por sí solas no solucionan las desigualdades existentes en materia de género, por tanto, es crucial fomentar la implementación de mecanismos que busquen alcanzar una igualdad efectiva en el acceso a cargos de elección popular, en este caso, de los delegados de la asamblea o convención constituyente”, explica Carolina Garrido, presidenta de la Asociación Chilena de Ciencia Política y miembro de la Red de Politólogas.

Algo que complementa Verónica Campino, vicepresidenta de la Fundación ChileMujeres: “En espacios de representación, las mujeres corremos en desventaja y el talento por sí sólo no es una condición suficiente para lograrlo. En otras palabras, si nos corregimos el resultado, estaremos poniendo un techo a muchas mujeres talentosas”.

Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer, exponiendo en Comisión de la Cámara de Diputados.

Miriam Henríquez, profesora de Derecho Constitucional, es otra de las mujeres que participó activamente de la lucha por la paridad. “Entendí que las mujeres debíamos unir nuestras voces para exponer las barreras que tenemos para acceder a los cargos de poder, para ser elegidas, pero sobre todo para decir con fuerza que las mujeres sí queremos ser parte de este momento excepcional. El nuevo pacto social debe contar con la participación protagónica de las mujeres en su diversidad. Con ese fin nos fuimos convocando y la respuesta de las mujeres y las organizaciones fue notable”, cuenta Henríquez.

De esta manera, la Red de Politólogas de Chile propuso una fórmula para acercarse lo más posible a la paridad. “Discutimos varios mecanismos para mejorar la representación política de las mujeres y terminamos proponiendo la asignación paritaria de escaños como el mejor mecanismo para lograr la paridad”, explica Garrido, de la Red de Politólogas.

Gracias a este trabajo mancomunado de las mujeres organizadas, se pudo contar con una fórmula que aseguraba lo más posible la paridad. “La sociedad civil movilizada fue fundamental para levantar la paridad, ayudar a sumar voluntades y dar con las fórmulas para incluir el criterio de paridad”, asegura Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer, una de las organizaciones impulsoras de Juntas en Acción.

“Es un momento histórico para Chile y, junto a la Red de Politólogas, hemos sido parte de esa historia al colaborar en las propuestas para que el futuro órgano constituyente sea paritario”, Carolina Garrido, presidenta de la Asociación Chilena de Ciencia Política y miembro de la Red de Politólogas.

Unidas al Congreso

Con la fórmula en mano, organizaciones y activistas se coordinaron, asistieron a decenas de reuniones con autoridades políticas, fueron a exponer al Congreso e hicieron campañas en redes sociales para apoyar la paridad.

Con hashtags como #ConstituyenteParitaria y #ParidadYa, las redes estuvieron muy activas, cada vez que en el Congreso Nacional se discutía el tema, llamando a las y los parlamentarios a aprobar la paridad.

“Para ComunidadMujer la paridad en el proceso constituyente se transformó en un objetivo estratégico desde que el debate se inició, tras el estallido social. Estamos convencidas de que la presencia paritaria de mujeres en este espacio es el camino para alcanzar una sociedad más justa, representativa y equilibrada y para dotar a la nueva Carta Magna de la legitimidad que requiere. Asistimos a innumerables reuniones con los presidentes de los partidos políticos, parlamentarios y parlamentarias, fuimos a exponer al Congreso y lideramos una declaración pública demandando paridad que logró recolectar más de diez mil adhesiones. Fue increíble ver ese nivel de unidad y apoyo ciudadano”, explica Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer.

De izq a der: Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas; Fabiola Berríos, coordinadora de Juntas en Acción; Julieta Suárez-Cao y Javiera Arce de la Red de Politólogas; la diputada Marcela Sabat; Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer; Verónica Campino, vicepresidenta de Fundación ChileMujeres; y la diputada Natalia Castillo.

Corporación Humanas, una de las organizaciones impulsoras de Juntas en Acción, fue otra de las organizaciones que estuvo presente durante todo el proceso.  Su abogada, Camila Maturana destaca que “aprobar la paridad es un gran paso que permite fortalecer la legitimidad del proceso constituyente, que radica en la participación amplia y transversal de la definición de la nueva Constitución”.

Además, gracias a la movilización por la paridad, muchas organizaciones y mujeres pudieron estrechar lazos y trabajar colaborativamente. “Este proceso ha sido nuevo y muy enriquecedor. El mayor valor de todo este proceso ha sido el nivel de colaboración liderado por un amplio, diverso y transversal grupo de organizaciones de mujer de la sociedad civil y la academia, apoyado por hombres de muchos sectores. Me ha demostrado que cuando ponemos el objetivo que nos une por delante, las diferencias son mínimas”, explica Verónica Campino, vicepresidenta de Fundación ChileMujeres.

Haciendo historia

La primera semana de marzo se reactivó la discusión sobre la paridad. La comisión mixta se conformó durante el martes 3 de marzo y esa misma tarde aprobó el proyecto que se basaba en la propuesta de la Red de Politólogas. Al día siguiente, el miércoles 4 de marzo, el proyecto estaba listo para ser votado por ambas cámaras.

Durante la mañana el proyecto fue discutido por la Cámara de Diputados, se necesitaban 93 votos para su aprobación: se consiguieron 98. En la tarde pasó al Senado donde se terminó votando pasadas las 19 hrs. Finalmente, con 28 votos a favor, la paridad se hacía realidad.

“Valoramos este enorme triunfo del movimiento de mujeres, que fue posible gracias al apoyo y compromiso de parlamentarias que, transversalmente, impulsaron la propuesta de paridad”, destaca Camila Maturana de Corporación Humanas. “Este tremendo paso permite que Chile salga del lugar en el que permaneció por décadas, retrasado en la participación política de las mujeres, pasando a un lugar de vanguardia al incorporar la paridad en el proceso constituyente, lo que probablemente será un modelo a seguir en otros debates constitucionales en el mundo”, agrega Maturana.

“Las mujeres en Chile hicimos historia. Como organización nos llena de alegría y orgullo porque estuvimos desde el comienzo yendo a reuniones y apoyando en redes sociales. Nos la jugamos por la paridad”, manifiesta Alejandra Sepúlveda, de ComunidadMujer. “El desafío que viene es continuar siendo parte de este proceso constituyente. La paridad es el comienzo, ahora queremos que los temas que afectan especialmente a las mujeres sean parte de la nueva Constitución”, finaliza Sepúlveda.

“Sueño con que los chilenos y chilenas escribamos una Constitución que sea feminista, donde no existan las desigualdades profundas entre hombres y mujeres, en la vida social, sexual, política, económica, laboral, pública y privada”, dice Carolina Garrido.