ORGANIZACIONES AL SUR DE CHILE SE REÚNEN PARA CONSTRUIR REDES DE COOPERACIÓN ENTRE MUJERES AFECTADAS POR LA PANDEMIA DEL COVID-19

Reportaje publicado originalmente en El Mostrador.

Hemos visto cómo la pandemia afectó a las mujeres en distintas áreas de su vida, dejando a la luz la profundidad de las brechas de género existentes y la situación de vulnerabilidad en que miles de mujeres se encuentran día a día en nuestro país. Sin embargo, durante la crisis sanitaria, organizaciones de mujeres estuvieron al pendiente de tal situación y buscaron construir redes de apoyo para acudir en su ayuda.

Este es el caso de Juntas en Acción, la iniciativa impulsada por Comunidad Mujer y Corporación Humanas, que junto con el apoyo de la Unión Europea, durante la pandemia lanzaron un fondo concursable con el objetivo de mitigar el impacto de la crisis sanitaria y fortalecer a diversas organizaciones de mujeres; el que fue ampliamente recibido y atendido por agrupaciones de mujeres que comprenden una amplia gama de iniciativas, desde organizaciones de mujeres de pueblos originarios, deporte femenino, apoyo a mujeres privadas de libertad, educación y alfabetización e incluso proyectos de sensibilización sobre diversidad sexual.

El Mostrador Braga conversó con Corporación Humanas y Comunidad Mujer quienes detallan aspectos de esta convocatoria que alcanzó más de trescientos proyectos postulados en todo Chile, sólo doce de ellos fueron los seleccionados y nos desentrañan dos de las doce iniciativas ganadores del Fondo Concursable Juntas enfrentamos la crisis Covid-19, de la plataforma de organizaciones por los derechos de las mujeres Juntas en Acción.

Se trata de dos organizaciones provenientes de distintos lugares de Chile, pero tienen mucho en común; la Red de Mujeres de Valdivia y la Corporación de Mujeres Siglo XXI de Osorno, son organizaciones con varios años de trayectoria en sus regiones, que han ido creando redes, donde las antiguas y las nuevas generaciones de feministas se unen para crear proyectos que sigan avanzando en los derechos de las mujeres.En esta entrevista conversamos con Moira Barrientos Aros, presidenta de la Red de Mujeres de Valdivia y con Lucinda Hernández Chacón, presidenta de la Corporación Mujeres Siglo XXI.

Primer proyecto ganador: Extendiendo redes desde Valdivia

“Juntas construyendo redes por una vida libre de violencia” se titula el proyecto de la Red de Mujeres de Valdivia, que busca fortalecer a organizaciones de mujeres de la ciudad y localidades aledañas como Corral, San José de la Mariquina, Máfil y Los Lagos para enfrentar y prevenir la violencia de género.

“Para nosotras fue una tremenda oportunidad este fondo de Juntas en Acción en medio de la pandemia que trajo un aumento de la violencia por el encierro. Uno de los temas más complejos de la violencia es la generación de redes de apoyo”, explica Moira Barrientos Aros, presidenta de la Red de Mujeres de Valdivia.

(Imagen: Red de Mujeres de Valdivia).

De acuerdo a lo expresado por la presidenta de la agrupación, una de sus principales tareas desde que se gestó la red en el año 2000, ha radicado en generar y articular redes de organizaciones y “feministas sueltas”, tal como llaman a las mujeres independientes que se suman a este trabajo. Estas labores fueron emprendidas a partir del Foro de Derechos Sexuales y Reproductivos, donde trabajaban temas similares e inspiran a buscar una instancia de educación feminista.

En estos veinte años han producido saberes y experiencias que esperan aplicar en este proyecto que tiene dos grandes objetivos: realizar un catastro de organizaciones de mujeres de la provincia y generar una red de articulación que les permita fortalecer el trabajo de las mujeres de la región.

En este sentido, realizar un catastro sobre las organizaciones de mujeres de la región es relevante desde la perspectiva de unificar a las mujeres que lideran distintas iniciativas en el territorio “las mujeres participan en distintas organizaciones, muchas son dirigentas sociales, de juntas de vecinos, etc. Con este proyecto vamos a catastrar a aquellas organizaciones, formales e informales, que sean mayoritariamente de mujeres”, dice.

Una vez detectadas las organizaciones de mujeres, la segunda etapa del proyecto buscaría capacitar a un grupo de mujeres entre los 18 a los 65 años: dirigentas, líderes sociales y mujeres que son actores relevantes en áreas diversas. Es que la educación es un pilar fundamental para esta red de mujeres “nosotras no nos vinculamos desde una relación de poder: no estamos desde el Estado, ni desde la institucionalidad pública, sino que somos mujeres, algunas con más capital social, pero finalmente mujeres capacitando a otras. Queremos que ellas entiendan que son agentes replicadores y que pueden hacer esto en otros espacios”, dice la gestora del proyecto.

Feminismo regional: incidencia a nivel país e impacto en las mujeres participantes

Para la Red de mujeres de Valdivia resulta fundamental “entender que la violencia contra las mujeres es un fenómeno generalizado en la sociedad patriarcal y desde ahí instalar la necesidad de la ley de violencia integral”. Por eso las labores educativas son tan relevantes para su organización y buscan incidir en políticas que hoy “duermen en el Senado” y de las cuales “organizaciones gubernamentales como el Sernameg y el Ministerio, sólo han entendido a nivel general”, explica Moira.

Su evaluación sobre el trabajo realizado a nivel local y el impacto que esto crea en las mujeres ha sido en impulsado con el propósito de hacer crecer el movimiento feminista regional, “varias en la red somos antropólogas y cada vez que hemos investigado respecto de la historia del movimiento los temas se repiten: el derecho a decidir, el derecho a vivir una vida sin violencia, el derecho a ganarse los morlacos, a educarse. Son luchas históricas”, dice Moira.

“Antes que llegara el estallido, se levanta un movimiento fuerte de mujeres jóvenes, ‘el mayo universitario’ como le decimos, que logra instalar el tema de la violencia y el acoso en esos espacios. Si bien ellas reconocían nuestra historicidad, también hubo dificultades. Al andar, las compañeras más jóvenes encontraron resonancia en las más antiguas. Se generó una complicidad de trabajo de manera posterior”, explica. Esto daría sustento a la necesidad de generar nuevas redes de trabajo a con incidencia a nivel regional.

Finalmente Moira entrega un mensaje a las organizaciones de mujeres más jóvenes: “a mi hace veinte años me tocaba pegar todos los carteles que se puedan imaginar, hoy no tengo esa energía, pero tenemos esta otra energía para investigar, acompañar, facilitar procesos. Ahora les toca a ellas: a las jóvenes les toca hacer lo que a las jóvenes les toca hacer. Y en eso nosotras las apoyamos”.

(Imagen: Red de Mujeres de Valdivia).

Segundo proyecto ganador: Intervención integral e intercultural para prevenir la violencia de género en Osorno

“Cuatro estrategias para una intervención integral de prevención de violencias en contexto de Covid-19” es el nombre del proyecto de la Corporación Mujeres Siglo XXI de Osorno. Tal como indica su nombre, el proyecto busca a través de cuatro estrategias de difusión -que comprenden programas radiales, cápsulas audiovisuales, círculos de mujeres y díadas con mujeres e hijes- desarrollar un programa integral que les permita abordar la violencia de género durante la pandemia en la zona.

María Lucinda Hernández Chacón tiene 66 años y es la presidenta de la Corporación Mujeres Siglo XXI. Lleva tres años en el cargo y confiesa que desde el mayo feminista tiene las energías renovadas. “Cuando empieza el levantamiento de las jóvenes nos vuelve el alma al cuerpo. Una veía a la juventud y decía ‘hay esperanza’. Me dije: ‘no te canses porque vienen las jóvenes”.

La Corporación Mujeres Siglo XXI nace en el 2006 cuando un grupo de mujeres deciden crear una organización por sus derechos. “Nuestro eslogan dice ‘Por el empoderamiento y el liderazgo’, porque pensábamos que había que preparar a las mujeres en estos ámbitos. Con el tiempo me he ido dando cuenta que no nos queda tiempo para el empoderamiento y el liderazgo, porque la violencia nos vino a ocupar demasiado tiempo”, explica María Lucinda.

La organización funciona en Osorno y San Juan de la Costa, comunas que también son territorio mapuche williche, algo que ellas integran en sus intervenciones. “Todos nuestros proyectos tienen un enfoque multicultural. Todas nuestras actividades las iniciamos con el efku en el rehue, en respeto al terreno donde nos encontramos, porque estamos en territorio mapuche williche. Tenemos esta perspectiva multicultural y ancestral”, señala.

(Imagen: Corporación de Mujeres Siglo XXI).

Sensibilización multicanal y acogida a mujeres en situación de vulnerabilidad en el hogar

El proyecto busca acoger a las mujeres en este minuto están viviendo situaciones difíciles por tener que pasar la pandemia en sus hogares y ayudarlas a salir de esa situación. “Queremos implementar nuestra Casa Interactiva Los Hualles como un refugio, para dar una primera acogida a las mujeres cuando tienen que salir corriendo de su casa y no saben dónde llegar. Queremos acoger a las mujeres con sus hijos e hijas porque no queremos que siga el círculo de violencia, donde ellos se acostumbran a vivir en un ambiente violento”, dice la lideresa de la organización.

Y es que la realidad de las mujeres de la zona se ha modificado a partir de lo sucedido producto de la pandemia “antes de la pandemia de coronavirus teníamos la pandemia de la violencia”, dice Lucinda y agrega “ahora tenemos dos. En San Juan de la Costa tuvimos dos femicidios, siendo una comuna rural, pequeña. Eso gatilló que nos movilizáramos. Fuimos donde Carabineros, a la municipalidad, nos movilizamos mucho”.

En tal sentido, esta iniciativa local busca también poder incidir a nivel de políticas públicas para incorporar la perspectiva de género y la no violencia hacia la mujer. “Participamos en varias iniciativas”, explica Lucinda y detalla que “en la comuna de San Juan de la Costa logramos reactivar una mesa de prevención de la violencia y estamos trabajando ahí”.

La Corporación de Mujeres Siglo XX no sólo concentra sus esfuerzos a nivel local, también generan redes, participando con el Servicio Nacional de la Mujer en Santiago (SERNAMEG), “en Osorno también hay una mesa de prevención de la violencia, somos parte del COSOC (Consejo de la Sociedad Civil) de la Municipalidad y del COSOC del Sernameg de Santiago. Participamos ahí porque uno de nuestros objetivos es influir en la política pública para incorporar los temas de género”, connota y cierra apuntando a que su iniciativa logre impactar a distintas escalas“esperamos que el proyecto tenga un impacto a nivel local, regional y nacional. Pero esperamos, sobre todo, disminuir el sufrimiento de las mujeres”.

[CONOCE AQUÍ El detalle de los proyectos ganadores]