ORGANIZACIONES DE JUNTAS EN ACCIÓN ABOGAN POR EL RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DEL TRABAJO DOMÉSTICO

La Comisión de Mujer de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general el proyecto que da reconocimiento constitucional al trabajo doméstico y de cuidado.

 

Este lunes 11 de enero, la Comisión de Mujer y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la idea de legislar el proyecto de ley que modifica la Carta Fundamental para incluir, dentro de las garantías constitucionales, el reconocimiento al trabajo doméstico y a la labor consistente en el cuidado de personas.

El objetivo de la iniciativa es establecer una legislación que fije el marco para incorporar el trabajo doméstico y de cuidados como uno que genera riqueza nacional (22% del PIB según estudio de ComunidadMujer) y que, por lo tanto, debe ser cuantificado y considerado en la creación de programas y políticas públicas.

Para esto, el proyecto propone la creación de un nuevo inciso en la Constitución que establezca el reconocimiento de este trabajo como una actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social, por lo que se incorporará en la formulación y ejecución de las políticas públicas, sociales y en el presupuesto de la nación.

Juntas en Acción en el debate legislativo

Organizaciones de Juntas en Acción han seguido y participado del debate legislativo, abogando por la aprobación de esta iniciativa que significaría avanzar en el reconocimiento de este tipo de trabajo, realizado mayoritariamente por mujeres.

A continuación, compartimos extractos de las exposiciones de organizaciones parte de Juntas en Acción que expusieron ante la Comisión de Mujer y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados.

ComunidadMujer: “Las mujeres destinan al día 5,9 hrs. al trabajo doméstico no remunerado. Sumando las horas de trabajo remunerado y no remunerado, ellas destinan 11,5 hrs. diarias. ¿Qué consecuencias tiene?: Déficit de tiempo que no les permite tener derechos plenos, como educación, salud, al ocio y participación social y política, además de los derechos asociados al trabajo”, expuso Paula Poblete, directora de Estudios de la organización.

Además, Poblete explicó que “el reconocimiento constitucional de la importancia de este trabajo para la generación de riqueza y para el bienestar de la sociedad es un primer paso relevante para cautelar los derechos de las personas cuidadas, así como los de quienes cuidan, y muy principalmente para avanzar en igualdad de género”.

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Corporación Humanas: “A partir de 2020, la emergencia sanitaria derivada de la pandemia por Covid-19 devino en una suerte de exacerbación de los roles de género y en una crisis de cuidados de tal la magnitud –unido a otros problemas derivados de la discriminación estructural que afecta a mujeres y niñas–, que el debate sobre el reconocimiento y protección del trabajo doméstico y de cuidados y sobre los derechos de quienes cuidan y de quienes necesitan ser cuidados, se tornó urgente e ineludible”, expuso Camila Maturana, abogada de Corporación Humanas.

La organización recalcó que apoya la moción por considerar que el tema de cuidados y las responsabilidades estatales y sociales al respecto son parte central del debate sobre una Nueva Constitución: “Se requiere avanzar en una política nacional de cuidados que cuantifique y otorgue valor a dichos trabajos, que proteja los derechos de quienes brindan cuidados y de quienes los necesitan, y que considere tanto su redistribución como la prestación de servicios, entendida como responsabilidad que recae en el conjunto de la sociedad y no solo de los hogares ni de las mujeres”.

Corporación Descentralizadas: la organización expuso su proyecto A Mirarse, que acompaña a cuidadoras de la región del Biobío. Las socias fundadoras Tammy Pustilnick y Joyce Olsen destacaron que, según la Primera Encuesta sobre Cuidadores Informales publicada por la agrupación Yo Cuido y la fundación Mamá Terapeuta, un 98% de las cuidadoras admitía una falta de empoderamiento y corresponsabilidad en el cuidado, un 68% un deterioro en su salud física mental, un 78% escasas posibilidades de trabajo y autonomía económica, y un 64% falta de redes de apoyo y contacto.

Centro de Estudios de la Mujer: la organización destacó que el cuidado es una dimensión fundamental para el desarrollo sustentable y la reproducción social. “El modelo chileno corresponde al de un modelo de cuidado privado, con apoyo o soporte público. Se sustenta en una dependencia sistemática de la familia y dentro de ella de las mujeres para la provisión de trabajo de cuidado y servicios, basada en los principios de subsidiaridad. Modelo que hoy está en crisis debido a factores demográficos, socio-culturales, e institucionales”, expusieron Virginia Guzmán, subdirectora de la organización, e Irma Arriagada, investigadora.

Además del reconocimiento constitucional del trabajo doméstico y de cuidados, la organización propone ampliar y coordinar la oferta estatal de servicios de cuidados, generar nuevos programas de conciliación y corresponsabilidad familia – trabajo y modificar el reparto del trabajo por sexo en los hogares.

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Observatorio de Género y Equidad: la organización planteó que el cuidado es uno de ejes fundamentales en los que se debe mover la discusión constitucional. “Desde una perspectiva feminista de la sociedad, el enfoque de los cuidados debe ser un principio rector de una nueva Constitución que allane el camino hacia nuevas formas de organizarnos y relacionarnos socialmente, y de generar normas de convivencia que visibilicen y valoren las relaciones de interdependencia social que hacen posible la vida, el bienestar, la solidaridad y la justicia”, expuso Tatiana Hernández, socióloga de la organización.

Además, Hernández manifestó que si bien no buscaba tomar la voz de las mujeres indígenas, era importante visibilizar que el proyecto no tiene una mirada intercultural del impacto de los cuidados y de la valorización vía reconocimiento que existe en las culturas de naciones anteriores en Chile. Es este sentido los cuidados deben considerar un carácter plurinacional.

Corporación de Mujeres Siglo XXI: la organización hizo hincapié en que vivimos en una sociedad que niega nuestra dependencia de otros, en circunstancias que las labores de cuidado son fundamental para el desarrollo de la vida. “Tenemos que preguntarnos quién sostiene la vida y cómo lo hace. Tenemos que cambiar el tipo de Estado a uno desde la economía del cuidado”, expuso Luisa De la Prida, vocera de la Corporación de Mujeres Siglo XXI de Osorno.

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Puedes ver la sesión con las presentaciones de las organizaciones AQUÍ.

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